Después de que la fase 5 concluyera con Ironheart, Marvel le dio a su siguiente fase un comienzo mayor reviviendo al cuarteto que se esperaba volver a ver un largometraje. Ya habían pasado 10 años desde que The Fantastic Four fuera visto por última vez en el cine. Tras protagonizar el fallido reinicio del 2015, era difícil saber si se volvería a ver a este grupo. La aparición de Reed Richards en Doctor Strange In The Multiverse Of Madness y Johnny Storm en Deadpool & Wolverine revivieron la esperanza de que volvieran a tener otra oportunidad. Nada más Marvel Studios era capaz de volver a traerlos de vuelta y pese a sus altos y bajos, esta compañía siempre supo cómo trasladar personajes de comics al mundo real. The Fantastic Four: First Steps ha sido la cuarta versión en acción viva del reconocido grupo. Hace años que se ha intentado adaptarlos al formato cinematográfico y la única versión digna por entonces fue la de Tim Story que al menos supo adaptar bien a los personajes principales. La versión de Roger Corman actuaba como una historia clásica digna de los comics, pero su mayor desventaja fue ser una película de serie B. La versión de Josh Trank intentó profundizar los personajes con una historia seria y reinventarlos de una manera que podría haber sido interesante, pero fue saboteada por el estudio y los choques creativos. Ahora esta cuarta versión hecha por Matt Shakman para el MCU ofrece algo que toma lo mejor de sus versiones previas a la vez que se aferra a las raíces originales de estos personajes. La película es un asombroso caso junto a otras que han empezado a reconocer más sus antecedentes y aferrarse a su fuente de origen. Paralelamente, James Gunn introdujo una nueva versión de Superman que recupera el espíritu de los comics clásicos y esta película de The Fantastic Four hace lo mismo al punto de sentirse como un auténtico relato de un comic clásico. Replica lo que había hecho la versión de Roger Corman como algo digno de un comic, pero esta vez con un alto presupuesto y tecnología avanzada que materializa todo de una manera más pulida e impecable.
En vez de ambientarse en la línea temporal principal, la película se enfoca directamente en otra realidad paralela donde se introducen están variantes alternas del querido cuarteto. Siguiendo el ejemplo de Your Friendly Neighbor Spider-Man, la película decide tomar lugar en otro universo y el escenario es la tierra 828. Número que hace referencia al cumpleaños del legendario Jack Kirby. Desde el inicio se nota que es un mundo distinto con un aspecto que recuerda bastante al primer periodo de los personajes en la historia de los comics. Lo que llama bastante la atención es que se trata de un mundo futurista con un tono y estética retro que recuerda a la ciencia ficción de los años 60. La tecnología y los dispositivos disponibles toman bastante de la visión futurista que era recurrente en la literatura clásica, los comics de la época y las revistas pulpa. El diseño de producción cuenta con colores psicodélicos y una estética pop que tanto caracterizaba la ciencia ficción de los años 60. En parte recuerda a la visión futurista que Disney había presentado en su atracción temática Tomorrowland, pero lo más evidente es que el aspecto de la película toma inspiración de 2001: A Space Odyssey. El mismo director y diseñador de producción admitieron que el aspecto tecnológico de la película ha tomado inspiración de la obra de Stanley Kubrick. La forma en que la película maneja la temática espacial y la física coincide con el visionado retro futurista de los 60 que solía vincularse con el temor de la Guerra Fría y la fascinación por la carrera espacial. El aspecto de la película deja bien en claro que se ambienta en los años 60 y cuenta con muchos elementos característicos de esa década. Existen elementos de la cultura pop sesentera presentes que yacen en la vestimenta y el diseño de los vehículos. Hay uso de vinilos, cuadros de arte pop, la existencia del teatro RKO, la editorial Timely Comics antes de llamarse Marvel, revistas con diseños y estilos gráficos recurrentes de la época, anuncios promocionales de 7up y YooHoo acordes a la década, entre otros detalles de los 60. El Fantasticar fue rediseñado para encajar con la estética sesentera. Su diseño original se asemejaba al de una nave y la película de Shakman la reimaginó como un auto de aspecto clásico que puede transformarse en un auto volador. Algo muy similar al DeLorean de Back To The Future Part II. La cantidad de alusiones hacia los 60 es bastante grande entre los que se incluyen programas ficticios basados en programas reales. The Ted Gilbert Show se basa en el programa The Ed Sullivan Show que introdujo a The Beatles y la película recrea la misma escenografía del programa original. Reed Richards tiene su propio programa llamado Fantastic Science With Mr Fantastic que se basa en el programa educativo real Bill Nye The Science Guy de los años 90. Como referencia al primer paso que tuvo el grupo por el formato animado, la película también muestra fragmentos de una caricatura existente en este universo que se basa en la serie animada original de The Fantastic Four que fue creada por Hanna-Barbera. La película aprovecha la existencia de esta serie animada para resumir de forma breve las hazañas que tuvieron estos héroes en esta realidad alterna. La película tiene un lado que puede sentirse como meta referencia debido a que se ambienta en una época donde los primeros comics de The Fantastic Four tuvieron mucha popularidad. La película toma bastante de los primeros comics originales lo cual justifica bastante su tono y estética.
La mejor opción que se ha tomado al momento de realizar la película fue no volver a narrar el origen de The Fantastic Four debido a que ya se contó la historia de origen en las películas previas y es algo que ya se conoce. Eso se reservó para un comic que ejerce como precuela de la película. El origen de The Fantastic Four es rápidamente resumido en The Ted Gilbert Show explicando la repercusión que han dejado estos héroes. Se dan pequeños vistazos a los enfrentamientos que tuvieron con Giganto, Red Ghost y Mole Man. Con este último se aprovechó a darle un pequeño rol que se vuelve fundamental más adelante. Mole Man no tiene tanta participación como en la versión de Roger Corman debido a las escenas que se eliminaron, pero este personaje tiene algo que aportar como parte de la preparación para enfrentar a Galactus. Lo que la película muestra en este resumen sobre el origen y el enfrentamiento con Giganto y Mole Man es algo que en el comic precuela está más detallado y hace falta conocer para tener más contexto sobre este universo de The Fantastic Four. Un detalle clave importante es que Mole Man conoció al abuelo de Sue Storm en el pasado y sirve para explicar la buena relación que hay entre ambos. Lo cierto es que The Fantastic Four dejaron un impacto fuerte en su mundo al punto de volverse figuras célebres. Reed ha seguido manteniendo su estatus como famoso científico. Susan Storm se ganó un lugar en el mundo de la política al arreglar un pacto de paz con Subterránea y fundar la Future Foundation. Una organización que en los comics suele actuar como una escuela para genios jóvenes, pero en la película fue reimaginada como una organización política similar a la ONU. En esta película, Sue Storm tiene un rol mucho más relevante que sus contrapartes previas. The Fantastic Four ahora son tratados como celebridades debido a la contribución que brindaron a la sociedad creando un mundo más utópico. La popularidad de The Fantastic Four en la película tiene un evidente paralelismo con la popularidad que tuvieron los comics originales en su época. Al dejarse de lado la historia de origen para ser usada como introducción, no se sabe cómo han lidiado los personajes con sus poderes hasta aprender a aceptarlos. Las versiones cinematográficas anteriores han abordado el conflicto personal de estos personajes hasta aceptar que pueden usar sus nuevas habilidades para un bien mayor. En la tierra 828 es seguro que ellos lidiaron con ese conflicto antes y aprendieron a aceptar sus nuevos dones tras usarlos para enfrentar a Giganto y Mole Man.
Habiendo aceptado su nuevo rol, el cuarto vive una vida feliz como familia unida. Como parte de la estética retro, la película incorpora al robot . con un rediseño acorde al tono de la película. Es un personaje perteneciente a la serie animada The New Fantastic Four de 1978 que por ese entonces fue el reemplazo de Johnny Storm. Su aspecto es reconocible y fue adaptado acorde a la estética de la película. Mientras sus versiones anteriores solían flotar o tener una pantalla como rostro, aquí le dieron ruedas un rostro hecho a base de un reproductor de cintas. El diseño de este robot es excelente y llega a recordar al querido Johnny 5 de la franquicia Short Circuit. Ya se intentó adaptar a . en la versión de Tim Story, pero solo tuvo un cameo en una escena eliminada como un prototipo inacabado. Ben Grimm no se preocupa por su apariencia física porque todos lo aman y expresa la ternura que yace en su corazón. Su interés amoroso es la maestra Rachel Rozman ocupando el lugar de Alicia Masters, la amada original de Ben en los comics y adaptaciones previas. A diferencia de sus otras encarnaciones, la icónica frase "It's clobberin' time!" no la usa de forma recurrente. La película usa la frase como un gag perteneciente a la caricatura y Ben prefiere no decirla hasta el momento de luchar con Galactus. El diseño de Ben siguió el ejemplo de su contraparte del 2015 al usar CGI, pero replicando en su totalidad el icónico aspecto que tiene en los comics. Es como si hubieran funcionado la versión CGI del 2015 con el diseño práctico usado en las versiones de Roger Corman y Tim Story. La química entre Ben y Johnny Storm no es muy diferente a lo visto de la versión de Tim Story, pero actúa de una manera más fluida sin parecer que tienen una relación amor-odio. Johnny aún mantiene su actitud juguetona y traviesa, pero de forma más calmada. Johnny no usa su frase "Flame on" y también es usada como gag en una divertida escena que involucra una figura de acción. Aquí la película repite la escena de la figura de acción vista en la película del 2005, pero cambiando de lugar a Johnny y Ben. En cuanto a Reed Richards y Sue Storm, ambos parecen ser la pareja perfecta y esperan ansiosos en nacimiento de Franklin Richards. Un evento que tiene bastante peso significativo en la trama debido a lo que se conoce sobre Franklin en los comics. Al ser un científico respetado, Reed Richards es alguien un cuestionable que parece tener una solución para todo. Tiene la reputación de ser el hombre más inteligente del mundo y su inteligencia siempre ha sido incuestionable. En todas sus versiones, Reed siempre ha sido inteligente. En la versión de Tim Story podría cometer un error, pero no tardaba en deducir la pieza faltante. En la versión de Josh Trank era un niño prodigio con un potencial en desarrollo. En la versión de Shakman comparte todas esas cualidades y se aprecia que tiene los mismos conocimientos que Kang The Conqueror. Conoce la existencia del multiverso al igual que en los comics y tiene un plano del Temporal Loom diseñado por Victor Timely. Es obvio que esto no es casual debido a que Reed y Kang son parientes en los comics. Una diferencia que tiene Reed aquí con sus otras contrapartes es que al parecer su capacidad para estirarse tiene un punto límite. Normalmente, Reed no tiene límites para estirarse en los comics o en las demás películas, pero aquí se puede notar esta variante si tiene puntos débiles. Aunque Reed es alguien muy inteligente que siempre calcula todo y busca alternativas, su ingenio se enfrenta a un desafío mucho más emocional. Galactus primero busca consumir La Tierra, pero al descubrir la futura existencia de Franklin, su plan cambia de pronto. Reed y Sue son sometidos a un dilema ético moral en el que deben elegir entre Franklin y el resto de la humanidad. Salvar al mundo a costa del bebe o salvar al bebe a costa del mundo. Reed es alguien que siempre se deja llevar por la lógica y confía en ella, pero ahora ya no sabe qué pensar porque su familia está en juego. Richards podría haber intentado calmar a los terrícolas, pero la honestidad es otra de sus grandes virtudes. Por primera vez, el hombre más inteligente del mundo se enfrenta a algo del terreno moral que ni su propio ingenio puede resolver. Reed ya se estaba por enfrentar a este desafío debido a que aferrado a su rol de científico, ha intentado descubrir si Franklin podría tener los mismos poderes que sus padres. Ahora descubre que hay algo en Franklin y Galactus que es tan antiguo y desconocido que el conocimiento de Richards no puede comprender. Esta vez Reed no puede descifrar el enigma y le cuesta encontrar una alternativa que no ponga en riesgo a su familia. Esto provoca un choque con Sue Storm que escucha su instinto materno y su mayor prioridad son aquellos a quienes ama. Reed se ve obligado a dejar de pensar como científico y dejar de hacer predicciones para aceptar el rol parental que le espera. Ya cuando dan con la posible solución, Susan entiende que para salvar a Franklin y La Tierra al mismo tiempo existe un riesgo que tendrán que correr. A igual que en la versión de Roger Corman, la película plantea algo que desafía la lógica científica y el factor emocional humano es el que contiene las respuestas. Todo este dilema llega al punto en que The Fantastic Four pierda la confianza y respeto de la audiencia que siempre les ha tenido fe y por primera vez se cuestione al grupo. La solución a este conflicto yace en el factor humano debido a que Sue les hace ver a los ciudadanos que son valiosos para los héroes y que el cuarteto no está dispuesto a dejar de luchar hasta que ambas partes en medio del dilema estén a salvo. La idea de la película es que tanto el ingenio lógico como la emoción humana pueden descifrar una solución adecuada si ambas partes logran ponerse de acuerdo. Es un momento clave donde el corazón y el cerebro de una persona pueden ponerse de acuerdo si logran encontrar una solución al enigma que desafía ambas partes.
Johhny Storm juega un papel clave en la solución para este dilema al que Galactus somete a los personajes y para ello la película sigue el ejemplo de la versión de Tim Story. Al momento de introducir a Silver Surfer, aquí la película sigue el ejemplo de What If...? Esta vez Silver Surfer no es Norrin Radd como en los comics y la versión de Tim Story. El rol de Silver Surfer ahora le es asignado a Shalla-Bal, la emperatriz del planeta Zenn-La y amada de Norrin Radd en los comics. Es sabido que en la historia original Norrin acepto convertirse en heraldo de Galactus para proteger su planeta natal. Siguiendo la lógica de What If...? en esta película es Shalla quien aceptó convertirse en heraldo para proteger al planeta Zenn-La. No se sabe si Norrin Radd existe en esta continuidad, pero es una posibilidad al ver que Shalla tiene una hija que espera su regreso. La historia de Shalla sigue el mismo camino que el de Norrin en la versión de Tim Story. En este punto, la película también toma parte de la narrativa de la película Fantastic Four: Rise Of The Silver Surfer. Recordando aquella película del 2007, solo una persona era capaz de apelar a la compasión de Norrin Radd y esa era Sue Storm. Norrin solo era un heraldo que obedecía las órdenes de su amo y no buscaba lastimar a nadie. Él protegió a Sue de un misil porque de forma implícita declaró que ella le hacía recordar a su amada Shalla-Bal. Él veía en Sue algo que le hacía extrañar mucho su querido hogar. En la versión de Shakman se sigue la misma mecánica poniendo a Johnny Storm en el lugar que ocupaba Susan Storm en la película del 2007. Johnny Storm parece tener el encanto galán que caracterizaba su contraparte interpretada por Chris Evans, pero esta vez usa su inteligencia para descubrir más sobre Shalla-Bal. Él sabe que ella no tiene malas intenciones y no nota algo malicioso en su voz. Sus compañeros piensan que se trata de un sentimiento amoroso, pero Johnny es subestimado demostrando que es alguien listo. Johnny no recurre a un amor seductor como su contraparte de Chris Evans, sino a un amor basado en la comprensión y la empatía. Tal como había hecho Sue Storm con Norrin Radd. Johhny entiende lo que Shalla-Bal tuvo que sacrificar para proteger a su hogar, pero le hace entender que en La Tierra y otros planetas destruidos por Galactus han contado con personas y familias igual de inocentes que la de ella. Aquí vuelve a entrar en juego el dilema moral central de la película y es que Shalla-Bal ha escogido sacrificar otros mundos para salvar a su hija y Zenn-La. La reacción de Shalla-Bal demuestra que ella carga con muchas muertes en su consciencia que le provocan un sentimiento de culpa. Ella nunca se enorgulleció de ser partícipe en tantos genocidios y lo ha mantenido oculto. Solo Johnny ve su dolor y se dispone a tomar el lugar de Franklin, pero esto solo hace que Shalla-Bal recapacite sobre su decisión y si puede hacer lo correcto. Ella no tarda en entender que Franklin es un niño igual de inocente que la hija que ella dejó atrás. Aunque muchos esperaban ver a Norrin Radd como Silver Surfer, Shalla-Bal consiguió ser un reemplazo que respeta bastante el rol que tiene su amado en los comics. Es un personaje bien elaborado en muchos aspectos con un trasfondo trágico bastante fiel a la esencia de Norrin Radd.
Si hay algo bueno que esta película decidió no hacer para no repetir tanto la narrativa de sus predecesoras, es dejar a Victor Von Doom para Avengers: Doomsday y el único guiño que se hace hacia el personaje es la mención de Latveria, nación que es gobernada por él. Doom ha sido el único villano que se ha podido adaptar al formato acción viva manteniendo su apariencia de los comics o rediseñándolo como un androide en la versión de Josh Trank. No había mucha posibilidad de adaptar otros rivales de The Fantastic Four debido a que tienen un aspecto que en acción viva podrían haberse visto ridículos. La versión de Roger Corman solo consiguió rediseñar a Mole Man de forma adecuada a lo que se podía. Aun en los 2000 había limitaciones que no permitían que Galactus en la película del 2007 fuera adaptado tal cual se ve en los comics y recurrieron a una tormenta cósmica que más bien podría haber sido su nave oculta. Ya se quiso adaptar a Galactus en alguna entrega posterior y se quiso intentar en la versión del 2015, pero Trank lo descartó. Se necesitaron para poder intentar adaptar a Galactus y de una manera que fuera acorde a su imagen icónica de los comics. La repercusión que había dejado Sonic The Hedgehog también fue un factor clave para crear un Galactus real que luzca como en el comic sin dejar de sentirse creíble. La película brindó una versión de Galactus que cumple bastante las expectativas y mantiene varias características de los comics. Se siente muy amenazante y usaron una atmosfera adecuada para que se sienta así. La atmosfera adentro de la nave de Galactus es lo bastante sombría que podría recordar a los momentos serios de la versión de Tim Story, pero también al tono que intentó darle Josh Trank en la versión del 2015. La película consigue retratarlo como un buen antagonista, aunque su rol es mucho más que eso teniendo en cuenta su historia en los comics. Galactus menciona que una vez fue pequeño y ve a Franklin como una salvación para él debido a su capacidad. Eso es porque Galactus comenzó como un mortal que fue sometido a un poder implacable causado por el big bang. Galactus sufre de un hambre que solo puede ser saciado por el material de los planetas que destruye y consume. El material de estos planetas le dan el sustento necesario para seguir con vida. Aunque Galactus es un villano, su existencia se considera un mal necesario debido a que la destrucción de los planetas son acto que mantienen un orden en el cosmos. Lo que Galactus hace es por necesidad y no porque realmente disfrute de ello. Galactus se siente como alguien condenado y al ver el potencial de Franklin, siente que tiene la oportunidad de liberarse de su tormento. Lo que quiere es alguien que lo reemplace y Franklin es el candidato perfecto. Galactus tiene una carga que nadie podría soportar y asignarle ese peso a Franklin, lo haría ser libre. Así que Galactus es un antagonista con un objetivo claro y lógico. La importancia de Franklin en el MCU es algo que la película introduce de entrada y tiene mucho sentido. Eso se descubre tras el sacrificio de Sue que hace paralelismo con lo visto en Rise Of The Silver Surfer. Aunque en los comics Franklin es considerado un mutante, tiene un poder mucho más allá y el MCU deja dos posibilidades abiertas. La película hace mención de rayos cósmicos como causantes de los poderes del cuarteto, pero el comic precuela dice que son rayos celestiales. Esto deja abierta la posibilidad de que Franklin sea parte Celestial igual que Star Lord y muestra señales de ello. Como en los comics Franklin tiene habilidades que equivalen a las de un dios, la película introduce algo que tiene mucho peso en el siguiente capítulo de la franquicia.
Matt Shackman ha conseguido crear una digna adaptación de The Fantastic Four que supera bastante las adaptaciones previas en acción viva. Se aprecia el esfuerzo y cariño que se puso para crear algo que le hiciera honor a los comics clásicos de los personajes. Se nota que reconoce bastante el legado que han dejado los personajes tras su debut en los 60. No solo retomando o mejorando ideas y conceptos de las películas previas como se ha notado. Aparte de aludir al paso que tuvo el cuarteto por la animación clásica, también reconoce las personas involucradas en el legado por medio de pequeños guiños. Ofrece un par de cameos de los actores principales de la versión de Roger Corman. El edificio de Timely Comics presenta dos empleados que hacen alusión a Stan Lee y Jack Kirby. La nave de The Fantastic Four lleva por nombre la frase de Stan Lee "Excelsior". El formato que se escogió para el tono y la estética fue sin duda el correcto y evoca bastante el aspecto de un comic y un dibujo animado. Eso le da a la película una sensación nostálgica porque remonta a una época donde los comics de The Fantastic Four eran un fenómeno y hace recordar lo que era ver las series animadas en la niñez. El manejo del diseño de producción y los efectos especiales pudieron darle una sustancia muy estable para conseguir esa sensación. La partitura de Michael Giacchino también forma parte del gran peso estético por tener una sensación retro y un aire de optimismo en la sinfonía que encaja perfectamente con una historia clásica de superhéroes. Toda la atmosfera y tono que se consiguió logra coincide con la esencia de The Fantastic Four. Supo utilizar un dilema que desafía la lógica para relucir que ha hecho a The Fantastic Four diferente a otros grupos de Marvel. La idea del amor paternal como herramienta que logra una opción alternativa contrasta con la idea sobre la familia que siempre ha caracterizado a este grupo de héroes. The Fantastic Four son más que un grupo de héroes, son una familia que lucha juntos contra lo que sea. Aunque la introducción de un quinto miembro pueda parecer repentina, esto aporta mucho para fortalecer el lazo familiar de estos personajes. Así es como se logró replicar y respetar la esencia que ha hecho a estos personajes entrañables y el resultado final es una película bastante bella.
The Fantastic Four: First Steps es la película de ciencia ficción retro más perfecta del cine de superhéroes por razones válidas. Plasma el aspecto y tono de un comic al mundo real sin sentirse muy ridículo o caricaturesco. Lo hace de una manera que se siente bastante creíble siguiendo el ejemplo de películas como Sonic The Hedgehog y Bumblebee. Consigue crear algo que está dibujado y lo transforma en algo muy tangible manteniendo muchas características reconocibles. El MCU ha logrado eso a lo largo de sus películas y series, solo que actualizando y modificando algunos detalles para darles realismo y credibilidad al aspecto de los personajes. Pero con el tiempo fueron encontrando un equilibrio excelente entre el aspecto de algo dibujado y algo tangible. Con esta película dieron un inicio perfecto a la fase 6 de Marvel y pudieron darle a The Fantastic Four el lugar que se merecía en el MCU. Es una obra maestra del cine de superhéroes y ciencia ficción por su estética retro que le hace honor al mundo de los comics clásicos y la ciencia ficción clásica. Refleja un legado imborrable que los comics y la ciencia ficción han dejado en la cultura popular. Mi calificación final para esta película es un 10/10.