Bonita banda sonora la que acompaña a los protagonistas de esta historia de sueños, renuncias, fracasos, amor, éxito y nostalgia. Un rodaje que homenajea a los musicales clásicos de MGM (por momentos me vienen flashes de Fred Astaire y Eleanor Power o Gene Kelly & Debbie Reynodls, salvando las distancias, claro) en los que los decorados y atrezzo comparten protagonismo y enmarcan escena a escena.
Si disfrutas con los musicales y adoras los clásicos esta es tu película.
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5,0
Publicada el 21 de enero de 2017
Maravillosa en cada plano y fotograma, en cada imagen y nota musical. Chazelle construye una historia bellísima, un espectáculo visual desbordante y una magia impropia de los musicales de este siglo. La chispa entre Ryan Gosling y Emma Stone sigue tan viva como siempre, y le brindan a Hollywood una muestra de arte y espontaneidad. Oscars, allá vamos.
Creada para los soñadores. Excelente fotografia, edicion y obviamente musica. La la land es un homenaje a los musicales clasicos de hollywood. Pelicula nostalgica con un final atipico pero satisfactorio. Emma Stone nos entrega una actuacion sutil pero excelente, la cual logra que te identifiques con su personaje, el cual lucha por alcanzar su sueño en la ciudad que se encarga de destruirlos. Sin duda es una de las mejores peliculas del año y seguramente un clasico en el futuro.
Sin duda el tema es el jazz, la música mas antigua o clásica por así decirlo, y an intentado que la época sea de las que dejen recuerdo, el vestuario ... también esta ambientada en una época mas estilo grease o lo han intentado. Aun así es muy romántica, mágica, con movimiento. Yo creo que han conseguido mas una película muy musical, mágica y con muchísimo movimiento que esta muy bien, pero para mi gusto, demasiada música, y muy forzada no se... No niego que es preciosa pero, no se..... creo que menos es mas. pero sin duda muy bonita.
Estamos en plena temporada de permios, y nos inunda la avalancha de “películas de premio”, que son casi un subgénero dentro del mundo del cine. Películas “avaladas” por una larga lista de nominaciones, más o menos compradas por los estudios, que en muchos casos hubieran pasado sin pena ni gloria, y que nos venden como obras maestras o definitivas. LA LA LAND es un claro ejemplo de este cine. Un refrito de “chico encuentra chica” (o viceversa), con toques vintage, homenajes a los musicales clásicos, pizcas de comedia amable y de melodrama ligero, que no sabe muy bien por cuál de los caminos decantarse y que se queda a medias en todos. No digo que sea una mala película; interesante sería el calificativo más adecuado, y un poco frustrante también. Frustrante por ese continuado afán por levantar el vuelo sin acabar nunca de conseguirlo. Está montada con brochazos muy desiguales e irregulares que no consiguen salvar una historia bastante endeble y en la que ni el mismo director parece tener demasiada fe. Tiene mucho desparpajo, frescura en algún momento, pero nunca magia. Ni siquiera consigue hacer brillar como debiera a una partitura que se convierte en reiterativa y machacona. Sí, LA LA LAND sólo me ha gustado a ratos, pero no como conjunto. A mí ni me ha llegado ni me ha funcionado toda su primera parte, quizás la más cercana al musical, y sin embargo me ha ido ganando según se iba convirtiendo más en una película y menos en un desvarío. Me ha cautivado, como siempre, Enma Stone, que está inmensa (cuando la dejan) en esta película y que posiblemente sea el pegamento que mantiene unida a LA LA LAND y que le da vida y una cierta credibilidad. Desgraciadamente no está a su altura, al menos no todo el tiempo, Ryan Gosling que abusa un poco ya de su colección de muecas de yerno adorable/canalla y poses estudiadas restándole naturalidad. Me ha gustado, y mucho, el final de la película, con toda esa secuencia soñada, imaginada o deseada por ambos protagonistas, y que en cierto modo también te incita a ti a soñar con lo que esta película podría haber llegado a ser. En definitiva, un fenómeno de marketing, una película que veremos porque “hay que verla” y que olvidaremos en cuanto llegue la siguiente “obra indispensable que no te puedes perder”, que seguramente hubiéramos disfrutado más de habérnosla vendido como lo que es.
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5,0
Publicada el 29 de enero de 2017
Maravillosa. Dos veces la hemos disfrutado ya y quizás la segunda más por pararte en los detalles, que son muchos. Toda la intro grabada en un solo plano merece todos los premios del mundo.
Para mí, lo mejor son la gran cantidad de secuencias dignas del mejor cine mudo donde no se necesitan diálogos, solo gesticular, interpretar y buena música para acompañarlo...
Con un comienzo atractivo me fui aburriendo a medida que avanzaba la película. En el argumentario de las razones pondré en primer lugar al guión. Quizás la historia es demasiado simple y evidente. El amor se cruza en una pareja entre un músico de jazz frustrado y una aspirante a actriz. Los sueños de cada uno entran en conflicto con la relación de pareja. Y con esto acabo de explicar la película. Para mi gusto, demasiado simple. Quizás, lo que la pudiera haber hecho más atractiva, es la forma de contar esa trillada historia. Hacer un musical con ella, quizás, sea lo más acertado que podría haber pasado. Los musicales siempre funcionarán.
Uno de los principales problemas que vi son los puntos de giro. No son contundentes. No hay grandes sobresaltos y la película fluye como agua mansa. Pero a este joven director le seguiré el camino. Me parece inquietante lo que ha logrado en tan poco tiempo y estará muy presente en la noche de los Oscars (aunque puede ser una de las grandes derrotadas).
La banda sonora es de lo mejor de la película, sin llegar a destacar. Pero la canción "city of stars" es una de las verdaderas candidatas al Óscar, porque se te queda pegada y porque pocas veces una canción es parte tan importante de la trama de la historia. Lo que si me pareció muy destacable es la interpretación de los actores. Un Ryan Gosling brilla con un papel que le pega como anillo al dedo por su belleza natural. Otra cosa es Emma Stone. Me volvió a enamorar. Su recital de gestos y miradas le valió la prestigiosa Copa Volpi en el Festival de Venecia y un huequito en mi corazón.