La película fue presentada a nivel internacional en el Festival de Cannes, y en España se estrenó en el Festival de Cine Fantástico de Sitges.
Los carcelarios en la película son interpretados por antiguos exboseadores que han cumplido condena en las cárceles tailandesas.
Las escenas de boxeo fueron rodadas en plano secuencia para que pareciera más real el cansancio y la intensidad de la lucha. Los actores podían llegar a estar diez minutos sin parar de boxear.
El propio Billy Moore aconsejó al director que Joe Cole fuera quien interpreatara su historia. Se formó una gran relación durante el rodaje ya que el actor mantenía conversaciones con Moore sobre su adicción y cómo vivió todo el proceso carcelario.