El logotipo original de 20th Century Fox, que de alguna manera continúa hasta nuestros días (con grandilocuencia, los focos apuntando a él y demás) fue creado en 1935 por Emil Kosa Jr, la misma persona que unos años después crearía el famoso plano de la Estatua de la Libertad en El Planeta de los Simios. Todos conocemos su fanfarria, los movimientos de los focos e incluso ahora, con el estudio comprado por Disney, seguimos canturreando su musiquilla. Sin embargo, de vez en cuando cambia para darnos una sorpresilla.
FoX
Con el tiempo, las distintas productoras se dieron cuenta de que podían sorprender a su público cambiando ligeramente todo aquello que daban por hecho. Por ejemplo, el logo de Paramount se convertía en una montaña real en películas como South Park: Más grande, más largo y sin cortes, y el de Warner ha tenido tantas transformaciones que lo raro es, casi, encontrárselo tal cual. Lo mismo pasa con el logo de 20th Century Fox, que se fue modificando para adecuarse a las películas que presentaba.
Por ejemplo, en las películas de X-Men, al fundirse a negro, dejaba, durante menos de un segundo, ligeramente más iluminada la letra X. ¡Al fin y al cabo tener a los mutantes era algo muy importante! Lo cierto es que la idea la tomaron de otra vez que el logo se oscureció destacando la misma letra: Expediente X. ¡Ah! El mismo truco, pero con la F, se utilizó en Los cuatro fantásticos. Sí, la de 2015. Uf.
Pero además, hemos visto otras variaciones: en Los Simpson, la película teníamos a Ralph Wiggum subido al logo cantando la tonadilla; en Sunshine aparece al revés para poder cortar directamente al sol y mostrar la nave de los protagonistas; en La liga de los hombres extraordinarios tiene su versión steampunk; en Alien 3 la música cambia y se vuelve genuinamente terrorífica... Al final, solo hay que fijarse un poquito, ¡al fin y al cabo, cada una de estas decisiones llevan meses de reuniones e intentar convencer a los estudios! Lo menos que podemos hacer es agradecerlo.