El documental está subvencionado por el Ministerio de Cultura con 114.389 euros.
El rodaje se realizará entre Florida y España.
Olmo Figueredo, responsable de la firma andaluza La Claqueta, considera que el rodaje del documental es "necesario como alegato para un caso en el que se ha condenado a una persona a muerte con una cantidad enorme de dudas".
La idea surge a raíz de unos reportajes publicados por los periodistas Guillermo Abril y Álvaro Corcuera sobre personas que han sido condenadas a muerte y sobre el 'Resurrection Club'. Este club es una asociación de presos que han sido eximidos de la culpa después de pasar años en el corredor de la muerte.