El título del documental viene por las cuarenta balas que disparó la Triple A contra Jorge Fischer y Miguel Angel Bufano, trabajadores sindicalistas de una fábrica de pinturas.
Aunque el documental se llama Cuarenta balas por el número de balas que les dispararon, el número cuarenta también hace referencia a que el documental es un homenaje por el 40º aniversario del asesinato de Fischer y Bufano.