Michal es una joven judía ortodoxa que, en la víspera de su boda, sufre el abandono de su prometido tras entrarle a este pánico ante el compromiso. Lejos de suspender el evento, decide confiar plenamente en la providencia divina y continuar con todos los preparativos según lo previsto, decidida a casarse de todas formas durante la festividad de Janucá. Su plan consiste en esperar que el Todopoderoso haga recapacitar a su antiguo novio o le proporcione una pareja de repuesto a tiempo, argumentando que el salón de bodas ya está alquilado y todos los invitados convocados. Mientras su hermana cree firmemente que el prometido regresará, su madre se muestra sumamente escéptica ante milagros de cualquier tipo. Conforme los días se agotan, la protagonista verá cómo sus rígidas expectativas se desmoronan, obligándola a enfrentar sus limitaciones y a admitir sus propios errores.