La película obtuvo en el Festival de Cannes de 2017 el Premio FIPRESCI de la sección Un Certain Regard.
La película de Kantemir Balagov, originario del norte del Cáucaso, está basada en un suceso real. Y es que, en los años 90, este tipo de secuestros era muy habitual en esta zona.
Este es el debut en el cine de Darya Zhovnar, actriz que interpreta el papel protagonista del filme.
Los cabardinos, uno de los grupos integrantes de la comunidad que vemos en el filme, son un grupo étnico del norte del Cáucaso. Practican mayoritariamente el islam suní, pero comunidades minoritarias pertenecen a la iglesia Ortodoxa.
La película está filmada en formato 1.37, para acentuar la opresión que sufren los personajes.
Esta es la segunda película del director Kantemir Balagov, después de Molodoy eschyo (2015).