La película fue la seleccionada por Corea del Sur para competir en los Oscar de 2018.
El Presidente de Corea del Sur, Moon Jae-In, tras ver la película en 2017 comentó: "La verdad sobre el levantamiento no ha sido totalmente revelada. Es la tarea que tenemos que llevar a cabo, y esta película ayudará a conseguirla."
La película se prohibió en China continental por contener una trama muy similar a lo que sucedió en China en 1989.