La película participó en la sección Un Certain Regard del festival de Cannes de 2018.
Esta es la segunda película dirigida por Bi Gan, después de Kaili Blues (2015).
Bi Gan rodó esta película en su ciudad natal, Kaili, situada en el suroeste de China.
Bajo la publicidad de ser un "gran evento para comenzar el año", en vez de promocionar el filme como cine de autor, muchas personas en China fueron al estreno de la película, sin saber que se trataba de un filme personal y artístico. En su primer día de estreno la película recaudó 38 millones de dólares, pero al día siguiente, la taquilla cayó en un 96%.