Mejores críticasÚltimas críticasUsuarios que han publicado más críticasUsuarios con más seguidores
Filtrar por:
Todas
decatur555
3 usuarios
604 críticas
Sigue sus publicaciones
3,0
Publicada el 27 de enero de 2026
Esta versión de The King tiene algo curioso: se deja ver con facilidad, incluso con cierto interés, pero nunca termina de levantar el vuelo. Funciona como una revisión deliberadamente anti-shakespeareana, más preocupada por desmontar el mito de Enrique V que por glorificarlo. Eso la hace distinta, sí, pero también más fría y menos memorable de lo que podría haber sido.
Timothée Chalamet compone un rey introspectivo, contenido, casi apagado. No está mal, pero tampoco impone. Su Henry parece siempre a medio camino entre el peso del trono y una melancolía algo plana, y eso acaba restándole fuerza al conjunto. La película se apoya más en el tono y en la atmósfera que en el carisma de su protagonista, y ahí se nota cierta falta de músculo dramático.
Donde la película gana aire es en los secundarios. Joel Edgerton aporta humanidad y presencia, y Robert Pattinson, directamente, se come cada escena en la que aparece. Su Delfín de Francia es excesivo, ridículo y consciente de serlo, y paradójicamente es el único personaje que parece entender que esta historia también admite ironía y desvío. Su aparición rompe la solemnidad y deja claro que había margen para algo más arriesgado.
Visualmente, David Michôd opta por un realismo sucio, con batallas pesadas, barro, cuerpos y cansancio. No hay épica grandilocuente, sino desgaste. La guerra aquí no es heroica, es incómoda y confusa, y ese enfoque funciona… aunque a ratos resulte demasiado plano o reiterativo. La película se toma muy en serio a sí misma y, en ocasiones, eso juega en su contra.
Al final, The King queda como una propuesta correcta, seria y bien interpretada, pero algo impersonal. Interesa más como ejercicio de desmitificación que como gran drama histórico. Se agradece la intención, se disfruta por momentos, pero cuesta recordar algo verdaderamente poderoso una vez termina. Un rey distinto, sí, pero no uno que deje huella.
The King reafirma a Timothée Chalamet como uno de los intérpretes jóvenes más interesantes de su generación. En esta adaptación histórica de Netflix, encarna a un Enrique V reticente, obligado a asumir el trono en un contexto de intrigas y violencia. La película adopta un enfoque contemporáneo de la historia medieval, apostando por la introspección y el realismo antes que por el espectáculo grandilocuente, y se centra en los dilemas éticos que acompañan al poder. La actuación de Chalamet destaca por su contención y profundidad: muestra a un rey en transición, desde la fragilidad juvenil hasta una firmeza endurecida por las traiciones. Su trabajo evita el estilo teatral de otras versiones del personaje y se inclina por una interpretación más íntima y psicológica. Además, su decisión de seguir colaborando con proyectos más artísticos que comerciales refuerza su reputación como actor que prioriza la calidad sobre la fama. No obstante, The King tiene un ritmo irregular. Aunque el reparto secundario —con Joel Edgerton, Sean Harris y un excéntrico Robert Pattinson— aporta bastante fuerza, la narrativa se estanca por momentos y algunas escenas se alargan innecesariamente. La fotografía fría y gris apoya la atmósfera, pero también puede resultar opresiva. A nivel visual, la película es convincente en su recreación histórica y en su batalla final, aunque no siempre logra una inmersión total. En conjunto, es un drama histórico sólido pero no del todo memorable. Su tono contemplativo, más que su acción, define la experiencia. Aun así, la presencia de Chalamet le da un peso emocional que la eleva, ofreciendo un retrato sobrio del aislamiento y la responsabilidad que conlleva gobernar.
Una recreación histórica que desmitifica la solemnidad de la batalla medieval pero que queda corta con la amplitud del desarrollo narrativo que desemboca en esta, un Ricardo V políticamente correcto que trata de dignificar su cargo pero que al querer abarcar tanto poco aprieta siendo el personaje más desarrollado tómese en cuenta como está el resto, en conclusión una reinterpretación histórica que como Netflix nos tiene acostumbrado se queda a medio camino en algo que hubiera sido más decente .
2.559 usuarios
188 críticas
Sigue sus publicaciones
4,0
Publicada el 13 de agosto de 2020
Enrique (Hal) lleva una vida libertina alejado de la corte de su padre Enrique IV de Inglaterra, empeñado en conflictos con Escocia y Gales.
Pero una vez fallecido el rey, finalmente asciende al trono como Enrique V y asistimos a las intrigas palaciegas y decisiones políticas y militares que maneja y asume como rey.
Con un sustrato shakespeareano afortunadamente alejado de la teatralidad, la película funciona en ambos campos: con elocuentes diálogos y con espectaculares y realistas escenas de masas. Su ritmo es lento pero sostenido y elude el heroísmo.
Como siempre, Timothée Chalamet está muy bien como el joven rey, tanto en las escenas palaciegas como en aquéllas que requieren despliegue físico, secundado por Joel Edgerton como Falstaff (al comienzo una suerte de Sancho Panza), Sean Harris como William, su consejero, y un perturbador Robert Pattinson como el delfín de Francia.
La fotografía es muy buena y la banda sonora -si bien a veces sobreabunda- crea notables climas. Ni hablar de la reconstrucción de época (comienzos del siglo XV)
Increible pelicula, sobre todo resaltar la mega actuancion de chamlet. Lo ha hecho muy bien dn cuanto a las expresiones, intenciones y hasta el caminar. Muy epica
La película es muy buena, cuenta con actores buenos y por otro lado la trama es algo que se ve mayormente en el largometraje del director australiano David Michod. Pero hay que mencionar que siempre hace un buen trabajo respecto a las películas a las que ha dirigido y la recomiendo mucho.
Es una buena película, con magnífica ambientación, vestuario y escenarios, tan importante en una película de época. Buenos actores y una trama histórica que se hace amena y entretenida.
La única parte débil fue la muerte del amigo del rey, ver la toma todos contra uno, no m dio pena, me dio risa. El resto bueno. No entendí pq mató a su consejero, m pareció un acto de ira por la muerte de su amigo q por traición. Además tampoco entendí como c dio cuenta q era el traditore