Midsommar
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David Filme
David Filme

16.933 usuarios 270 críticas Sigue sus publicaciones

3,5
Publicada el 20 de agosto de 2022
"Midsommar" es una perturbadora e inquietante obra de terror folclórico, dirigida por Ari Aster y protagonizada por Florence Pugh.
Una pareja de jóvenes estadounidenses que no pasan por su mejor momento viaja con unos amigos a Suecia para participar en el Midsommar, un festival ancestral de verano que se celebra cada 90 años. Sin embargo, lo que inicia como unas necesarias vacaciones poco a poco se convierte en una oscura pesadilla. La celebración del Midsommar o solticio de verano en Suecia es un periodo de celebraciones que se realiza en el país escandinavo de la noche del viernes a la madrugada del sábado, generalmente entre el 19 y 26 de junio, que tiene su equivalencia a la festividad cristiana de San Juan. Según los historiadores y etnográfos se trataría de una celebración que se remonta a la Edad de Piedra y que incluye una serie de rituales de origen pagano asociados al ciclo de vida y la muerte y la fertilidad femenina. Entre estos se encuentran el midsommarstång o danza alrededor del árbol de mayo (en la práctica un poste o cruz que se adorna con flores y se levanta), el att maja o decoración con vegetales de casas y graneros para atraer la buena fortuna y salud, y la vestimenta con túnicas tradicionales suecas y arreglos florales de inspiración rúnica. Otras creencias señalan que, si una joven recoge 7 flores diferentes en el silencio de la noche de verano y las coloca bajo su almohada, soñará con su futuro marido, y un chapuzón final (desnudo, de preferencia) y un par de aguardientes posteriores.

Tras el gran éxito de "Hereditary" (2018), Ari Aster aceptó definitivamente la propuesta que el productor danés Lars Knudsen de B-Reel le había hecho durante la postproducción de su ópera prima, de filmar una película de terror ambientada en cultos paganos en Suecia. Sin embargo, principalmente porque no encontraba la inspiración para desarrollar el guión de lo que iba a ser una película slasher, y porque atravesaba por una compleja separación de pareja, Aster decidió cambiar el enfoque narrativo, manteniendo la exigencia de la productora escandinava de que la trama ocurriera en Suecia, pero a partir de una historia dramática sobre rupturas en el contexto de un festival pagano de verano, cuyas creencias y actividades terminarán por traducirse en un viaje al mismísimo infierno para la pareja. No es necesario señalar que para el propio Aster, la cinta se convertiría en un verdadero autoexorcismo, como lo sería para la protagonista del film. De esta forma, y fuertemente influenciada por el clásico británico de folk horror "The Wicker Man" (1973) de Robin Hardy, "Midsommar" (2019) inicia como una película dramática sobre problemas de pareja y termina como una experiencia pesadillesca y purificadora para los protagonistas, según el enfoque. El leitmotiv propone, entonces, una trama dramática sobre pérdidas familiares, en concreto el suicidio de la hermana y el asesinato de los padres de la protagonista, Dani, una estudiante de postgrado de psicología, por una parte, y las cada vez mayores tensiones en la relación de pareja que tiene con su novio Christian, estudiante de postgrado de antropología, por otra. El presentimiento fatalista y la tendencia emocional a la inseguridad y a la nostalgia de Dani que parecen mermar la relación diariamente, contrastan brutalmente con la distante y indiferente actitud de Christian, que adoptará incluso ribetes antipáticos en el viaje a Suecia.

Es importante destacar desde ya que la película está fuertemente influenciada, no sólo por la obviedad de haber sido concebida por el mismo director, de "Hereditary" (2018) en prácticamente todos sus aspectos discursivos y plásticos, y aún así la primera termina por funcionar sólidamente y sorprender por tomar y adentrarse en sus propios derroteros, convirtiéndola en dos obras totalmente distintas. Así, uno de los aspectos fundamentales que comparten ambos films es la experiencia de la tragedia familiar convertida en pesadilla para los protagonistas, en donde "Midsommar" (2019) reemplazará la brutal descomposición afectiva y emocional de la familia en "Hereditary" (2018) producto de la muerte de Charlie, por el desmantelamiento progresivo de la relación de pareja de Dani y Christian tras la muerte de la hermana y padres de la chica. No cabe la menor duda de que Aster sabe cómo convertir una experiencia traumática en una pesadilla aún peor. Sin embargo, en esta última estructura las consecuencias de la experiencia traumática de una forma no tan endogámica como en su ópera prima en donde se adentra en las oscuras redes de un culto matriarcalista perfectamente estructurado, sino que se aventura a explorar los alcances de dichas experiencias traumáticas en vínculos más bien exogámicos, a decir, la pareja y las amistades. Como sea, el director propone en ambos casos la necesidad voluntaria o no de asumir un viaje espiritual inconsciente del protagonista para comprender cuestiones que no entiende o que no acepta, con consecuencias claramente dispares en "Midsommar" (2019), pero sin olvidar que en un inicio ambos recorridos comienzan teniendo el mismo sentido oscuro y trágico.

Esto nos lleva al aspecto simbólico del film, que tiene mucha más sustancia que el evidente rasgo en común que comparten respecto al culto. En primer lugar, la exposición a la luz del culto que en "Hereditary" (2018) se encuentra evidentemente solapado en beneficio del misterio y la pertubación del culto matriarcalista y que en "Midsommar" (2019) se puede presentir inequívocamente y, por tanto, resultar más predecible para el espectador sobre todo si conoce filmes similares como "Rosemary’s Baby" (1968) de Roman Polanski, "The Devil Rides Out" (1968) de Terence Fisher y "The Wicker Man" (1973) de Robin Hardy. Sin embargo, Aster suple magistralmente este aspecto al priorizar lo impredecible, al aventurarse a construir un viaje pesadillesco que tiene como base antiguas creencias supuestamente ahora simbólicas que sobreviven por una cuestión meramente etnográfica y tradicionalista, y que se traducen precisamente como tales, representaciones simbólicas de una forma de concebir el mundo que quedó atrapada en el pasado. En segundo lugar, encontramos la figura feminista predominante. En "Hereditary" (2018) observábamos una triple figura femenina, la matriarca, la hija y la nieta, que resultan fundamentales para la supervivencia del culto, mientras que en "Midsommar" (2019) si bien no observamos una figura femenina fuertemente arraigada al culto, sí terminaremos por asistir a la conversión de la protagonista como dicha figura. De esta forma, Dani inicia el viaje a Suecia y al Midsommar consciente y convencida de que es una oportunidad para intentar superar la crisis emocional y de pareja, pero también con la sensación de no pertenecer y estorbar en ese mundo, sobre todo a medida que aumenta el distanciamiento, la antipatía y la indiferencia de su novio, y de paso la hostilidad de los amigos de éste que siempre cuestionaron la relación.

En tercer lugar, asistimos al descubrimiento y aceptación de una nueva identidad y un nuevo sentido de la pertenencia en Dani, en la metáfora de su coronación como Reina de Mayo en la que finalmente es aceptada, cobijada y respetada. Luego de ser tratada de forma despectiva, apática y hostil por quienes deberían haber asumido un papel contenedor, la chica encuentra inesperadamente en la comunidad pagana una nueva familia, que tiene en la escena en que las jóvenes suecas la abrazan, lloran y gritan con ella luego de descubrir a Christian engañándola, una enorme metáfora sobre el respeto y la empatía. La mencionada secuencia y el epílogo altamente simbólicos son, de hecho, la concreción de haber encontrado lo que no buscaba, pero necesitaba, un puerto de destino, de felicidad y purificación y renacimiento que el espectador, incluso, no esperaba. En cuarto lugar, y hablando de purificación y de actos simbólicos, la película está cargada de secuencias alegóricas y metafóricas que, aunque chocantes, perturbadoras y terroríficas, se enfocan precisamente en el exorcismo de los demonios internos de Dani. Con el juego que sólo la metáfora y la literalidad permiten, Aster se divierte sorprendiendo, perturbando y golpeando brutalmente las expectativas del espectador con salvajes ritos de suicidio de ancianos y de fertilidad con vírgenes, desollamientos y cocido de pieles animales a personas, práctica del "águila de sangre" (método de tortura y corte y apertura de las costillas y exposición de los pulmones) y utilización de cadáveres como abonos agrícolas, y con otras prácticas más "inocentes" como el uso de sustancias alucinógenas naturales y brebajes amorosos a base de sangre vaginal. Por supuesto, al igual que "The Wicker Man" (1973) de Robin Hardy, Aster empleará el fuego como máximo símbolo de exorcismo y purificación para la protagonista, sin dejar de lado sus alcances literales al destruir todo aquello del pasado que la lastimó y que no le permitía renacer.

Y, en quinto lugar, podemos decir que Aster despliega un juego perverso con el espectador sobre lo que presiente y termina sucediendo. Es evidente que algo anda mal desde el momento en que el grupo de amigos llega a Suecia y traspasa una suerte de umbral a un mundo que no tiene más directrices que el no tener directrices convencionales. Una de las cuestiones que paradójicamente más se observan en aquellos que participan de rituales ancestrales o no convencionales está en que rápidamente abandonan la supuesta tolerancia ideológica que prometieron priorizar y que se convierte en una verdadera traba que convierte la experiencia en algo desagradable y, en este caso, perturbador y terrorífico. Y en esta difícil tarea de generar horror a partir de elementos culturales como una festividad pagana para celebrar el cambio de estación, que Aster demuestra manejar con un concepto de la turbación y lo macabro asombrante. En el aspecto plástico, "Midsommar" (2019) es una propuesta que, a pesar de no ser oscura literalmente en cuanto a colores y utilización de claroscuros para generar una atmófera visual amenazante y espeluzanente, termina convirtiéndose en una experiencia altamente gratificante gracias a la inteligente visión de Aster de no concentrar el horror en la oscuridad. El director demuestra una experticia tal sobre la construcción y exposición del horror como experiencia cinematográfica en una ambientación a plena luz del día, que da cuenta de una perspectiva original, riesgosa y ciertamente atípica, que rompe todos los canónes del género sobre la oscuridad como factor que abriga la maldad, la muerte y nuestros miedos primigenios. Este enfoque permite al director asaltar a gusto al espectador al encontrarlo definitivamente con la guardia baja en gran parte del metraje, lo que fortalece en gran medida la efectividad del film de perturbar y horrorizar.

El destacable trabajo del fotógrafo polaco Pawel Pogorzelski, que repite luego de "Hereditary" (2018), es diverso y contempla el contraste de la fría y melancólica ciudad natal de los protagonistas estadounidenses y la iluminada y fresca naturaleza escandinava acentuada por un uso de abundante flora de árboles, plantas y flores y su diversidad de colores, la utilización de inmuebles y dependencias minimalistas que remiten a la tradición vikinga, ricamente decorados con pinturas y relieves en madera finamente tallados que buscan plasmar historias antiguas y paganas en una época anterior al cristianismo en Escandinavia, la predilección de enclaves naturales para establecer una conexión más fluida con las creencias ancestrales (el bosque, el despeñadero, etc.) y la exploración de una fotografía realista y naturalista para las escenas más brutales como el suicidio y el dramático y simbólico epílogo. Otro de los grandes triunfos y pilares de la cinta es su aterradora y, a la vez, hermosa banda sonora. Con una carrera de más de 10 años en el circuito independiente, el músico estadounidense regala una partitura oscura y tenebrosa llena de matices y atmósferas siniestras, en donde predominan tonos bajos envolventes y agudos cacofónicos minimalistas. Llena de cambios de ritmo y tono, se acopla perfectamente (de hecho parece haber sido el punto de origen de varios aspectos del guión) al tortuoso pero purificador descenso de la protagonista a los infiernos. El film se rodó íntegramente en Budapest en el verano y otoño (julio y octubre) de 2018 y fue estrenada en Estados Unidos el 3 de julio de 2019 por A24 y en Suecia el 10 de julio de 2019 por Nordisk Film. Se convirtió en un éxito de taquilla menor comparada con "Hereditary" (2018) al recaudar más de US$47 millones a partir de una inversión de US$9 millones, sin embargo, resultó igual de aclamada por la crítica que destacó la dirección de Aster, la interpretación de Pugh y su carácter atípico de película de terror.

Las actuaciones son impecables, sobresale la talentosa británica Florence Pugh que interpreta a la angustiada Dani. Demostrando tener una amplia gama de registros emocionales y su traslación espontánea en medio de una crisis depresiva, Pugh se echa todo el peso interpretativo a la espalda y sale totalmente airosa con un personaje complejo, que parte de resurge como ave fénix a partir de la fragilidad e inseguridad más conmovedora. Su compañero Jack Reynor tiene un desempeño correcto como el novio de la protagonista, Christian, personaje que inicia con dudas respecto a su relación y que se convierte en objeto de odiosidad y desprecio por su falta de empatía y egoísmo. El sueco Vilhelm Blomgren interpreta a Pelle, el amigo escandinavo que los invita al festival, se alza como un interesante comodín interpretativo que rivaliza con Christian y que desde la oscuridad va encaminando el viaje de purificación de Dani. El reparto secundario lo completan William Jackson Parker como el ambicioso Josh, afroamericano sin escrúpulos que está dispuesto a violar cualquier acuerdo de confidencialidad en post de su tesis de antropología. Will Poulter encarna a Mark, el petulante, quejoso y menos brillante del grupo que sólo viaja a Suecia en busca de sexo casual, drogas y alcohol. También encontramos a la británica de origen indio Ellora Torchia y al también británico Archie Madekwe como la otra pareja extranjera que viaja al festival, pero que atraviesa por un buen momento amoroso.

En definitiva, perturbadora e inquietante obra de terror folclórico, un ejercicio cinematográfico de horror atípico pero totalmente turbia y espeluznante que tiene sus mayores méritos en asaltarnos emocional y psicológica con lo que menos esperamos y a plena luz del día. El film fue seleccionado como una de las películas independientes más importantes del año por el National Board of Review, fue nominado a varios premios entre ellos a la Mejor Película de Terror/Ciencia Ficción en los Critics Choice Awards, a la Mejor Fotografía en los Independent Spirit, a los Mejores Efectos Especiales en la Asociación de Críticos de Chicago, al Mejor Diseño de producción en el Círculo de Críticos de San Francisco, y al Mejor Guión y Mejor Actriz (Pugh) en los Gotham Awards.

FilmeClub605426824.wordpress.com
cine
Un visitante
1,0
Publicada el 2 de febrero de 2022
No vale la pena perder el tiempo viendo esta basofias, que no es nada ni terror, ni suspenso. Aburrida. Lenta. Se ganó mi premio a la peor que he visto
Sebastian S.
Sebastian S.

54 usuarios 39 críticas Sigue sus publicaciones

2,0
Publicada el 5 de julio de 2020
Con un título llamativo pero un poco decepcionado.
La película nos mete de lleno en mucha simbologia y como un culto funciona se nota el esfuerzo en el modo que la narrativa, no te pare a explicar la hace a un más interesante pero es lo narrativo nos lleva a cultos y símbologia pero después de eso tenemos una trama fría y que no sabe combinar bien sus tonos.
Recomendable sólo si quieres ver una película de terror diferente y con una sólida dirección(...)
Jesus S.
Jesus S.

3 usuarios 14 críticas Sigue sus publicaciones

3,0
Publicada el 15 de julio de 2021
Como ya nos viene acostumbrando este director su estilo es inconfundible.
Su terror es diferente es una especie de hipnosis que te llega a atormentar poco a poco.
Con un cuidado lenguaje cinematográfico el espectador se va adentrando en una trampa que al principio parece muy amable pero termina siendo muy siniestra.
Empieza con un trauma muy real, y después de va sumergiendo en un viaje lisérgico, lleno de simbolismos y situaciones crudas muy reales.
La protagonista pasa por un duelo patológico, donde nada es lo que parece.
A mi me pareció muy original, quizás algo larga, pero muy aterradora. Quizás su terror no sea de screamers ni de monstruos, pero es como un tormento psicológico creciente que te mantiene tenso y no te deja indiferente. Por cierto casi todo es a plena luz del día.
Un 7,5.
A favor: originalidad de tipo de terror.
En contra: debes verlo con paciencia, todo llega.
Ozonero
Ozonero

113.375 usuarios 1.428 críticas Sigue sus publicaciones

2,5
Publicada el 28 de febrero de 2020
Si bien Hereditary, el anterior trabajo de Ari Aster, a pesar de una resolución no a la altura del desarrollo de la idea, era un film de terror muy original y con sello propio, y aunque en Midsommar nos volvemos a enfrentar a una película diferente y donde la mano del director se nota y mucho, el ritmo de ésta es excesivamente lento, y aunque la atmósfera perturbadora ronda la mayor parte del tiempo y la fotografía, así como el trabajo de Florence Pugh, son notables, en su conjunto a la película le falta mucha de la chicha que vimos en Hereditary y se queda en una idea interesante (aunque ya más o menos vista), muy bien rodada pero que no acaba de conseguir lo que pretende.
Elvis Del Valle
Elvis Del Valle

242 usuarios 705 críticas Sigue sus publicaciones

4,0
Publicada el 26 de enero de 2025
El segundo largometraje de Ari Aster desafía nuevamente la perspectiva que tiene el público sobre las películas. Aunque Hereditary gano algo de respeto tras estrenarse, Midsommar es mucho más desafiante y termino polarizando a la audiencia de una manera que no se había visto con otras películas. Midsommar es un dramático thriller psicológico que toma algo de The Wicker Man y narra una historia que se enfoca más en una relación fallida y el choque entre dos culturas diferentes. No es una película de horror en sí como muchos habrían esperado y el mismo Ari no considera a Midsommar una película de horror. Existen escenas desde luego aterradoras, pero esta no es una película que busque generar miedo. Lo que si logra conseguir es ser una película bastante incómoda de ver.

El ritmo es como Hereditary, pero no precisamente basado en la tensión. Aquí se basa más en las costumbres de los Harga y es donde el choque de culturas entra en juego. Los habitantes de la aldea tienen comportamientos o actividades que para los visitantes rayan en lo bizarro o perturbador. Se trata de una comunidad donde los habitantes tienen una especie de mente colmena donde todos pueden sentir lo que uno de sus miembros sienten y se respetan el uno al otro. Las actividades perturbadoras y el comportamiento de los habitantes hacen que cada cosa que se vea en la película genere una sensación extraña. Desde una perspectiva antropológica, la sensación que genera la película es la que normalmente una persona siente cuando presencia una cultura muy diferente a la suya. Es un hecho de que algunas culturas tienen costumbres o tradiciones que para los habitantes del occidente pueden parecer primitivas, barbaras o grotescas. Pero si se invierten los roles, para una cultura desconocida sus prácticas son algo normal y pueden ver las culturas de los habitantes del occidente como algo extraño o anormal. La escena de los dos ancianos es perturbadora y puede parecer algo primitiva, pero desde la perspectiva de los Harga es algo bueno porque para ellos vivir una vida de vejez es un tormento. De cierta manera tiene sentido y es cuestión de tratar de meterse en los zapatos de la comuna para poder entender lo que hacen. O sea, esta es una película que tiene que verse desde un enfoque antropológico debido a que el estilo de vida de los Harga no es algo que muchos logren procesar. Aunque las prácticas que llevan a cabo con los visitantes son cuestionables, eso sería desde una perspectiva moral. Basándonos en la idea sobre el bien y el mal que la sociedad moderna nos ha enseñado, veríamos a los Harga como seres primitivos e incivilizados. Pero dejando eso de lado, vemos claramente que los Harga son una comunidad que viven en harmonía y en paz a pesar de sus prácticas. Eso hace que la idea del bien y el mal sea algo subjetivo, puesto que los Harga son una comunidad que practica ritos paganos, pero viven como una comunidad donde los miembros se preocupan por el otro. Mientras que la sociedad civilizada moderna tiene leyes que abogan por un orden social, pero en esta sociedad hay atrocidades que serían consideradas peores para los Harga y además es una sociedad fragmentada donde no hay una unión en comunidad como en los Harga. Eso despierta la duda de que si las comunidades primitivas son las más civilizadas y la sociedad moderna es la más bárbara. Otra pieza clave con respeto a esta reflexión está el hecho de que los Harga están más conectados con la naturaleza.

Algo que Ari Aster dejo en claro con Hereditary es que es un artista muy aferrado al surrealismo y una película que se basa en este arte no se molesta en especificar o detallar la trama para que sea más clara. El surrealismo se caracteriza por querer transmitir algo solo por medio de la imagen y al igual que Hereditary, Midsommar usa las imágenes para narrar los sucesos. El mural del inicio y otras pinturas que se ven en el pueblo son un claro anuncio de lo que va a acontecer en toda la película. Es obvio que tiene muy buenos planos y escenas que generan una cierta sensación. Lo que también vale la pena mencionar es que hay momentos psicodélicos que desafían el ojo del espectador para que la experiencia siga siendo bizarra. El método de Ari no es algo que a todos les vaya a gustar y lo polémico de él es que no le interesa hacer algo que le guste a todo el público. Solo quiere expresar su arte tal cual le parece correcto sin importar lo que el resto piense.

De los personajes, Dani es la más importante tanto en la historia como en la festividad de los Harga. Lo que sucede con ella y Christian se ha vuelto un tema de discusión. Tratando de analizar la situación, lo que sucede con Christian tiene una justa razón, puesto que él no era una buena pareja para Dani y la relación que tenían ya estaba deteriorada. Además, Christian no estaba dándole a Dani el apoyo que necesitaba y solo pensaba en su propio bienestar. Dani en gran parte de la película carga con el trauma psicológico de la muerte de su familia, hasta que Pelle y el resto de los Harga la tratan bien y ella comienza a sentir que los Harga son los únicos que le están dando el apoyo que necesita. Eso hace que la historia sea un cuento de hadas bastante retorcido donde Dani sufre en el mundo real, pero recibe prestigio en esta comunidad alejada del mundo civilizado. Por una parte, se podría decir que Dani encuentra un lugar donde empezar una nueva vida. Por el otro lado, también se podría decir que Dani fue manipulada para convertirse en un nuevo miembro de los Harga. A veces se siente que todo estaba planeado y querían que la relación entre Dani y Christian terminara para poder llevar a cabo la ceremonia final. Dani podría haberse dado cuenta de ello, pero como Christian nunca la apoyo como debía y solo los Harga aliviaron el sentimiento de pena que ella sufría, al final a Dani ya no le importaba lo que le iba a pasar a Christian o lo sucedido con los demás visitantes. Lo que vemos aquí es un caso donde un individuo se une a un grupo que puede ser una secta o un movimiento social porque siente que ese grupo le da el consuelo que necesita sin importar si las acciones del grupo son buenas o malas. Un individuo que pasa por un terrible momento emocional buscara consuelo en cualquier tipo de grupo sin ser capaz de cuestionarlo. Mientras reciba el consuelo y sentimiento de pertenencia que necesita, las acciones del grupo no tendrán relevancia. Así es como comúnmente las sectas logran conseguir seguidores que pasan por un momento difícil y las personas no dudaran en unirse si con eso logran aliviar la pena. Dani se dispone a amar a los Harga y apoyar lo que ellos hagan porque siente que son la única familia que necesita y que la acepta.

Tras todo el análisis, se puede concluir que Midsommar es una buena película, pero no todos tendrán la capacidad de darse cuenta de ello. Lo que hace esta película aceptable no es solo el arte del surrealismo implementado como lenguaje narrativo, sino la manera en que logra provocar ese sentimiento de extrañeza e incomodidad que uno siente al encontrarse con una cultura que tiene costumbres muy diferentes a la suya. También está bien implementado el hecho de que una persona que sufre un momento de desesperación puede terminar uniéndose a un cierto grupo solo para encontrar el apoyo y consuelo que otros no pudieron darle. En lo artístico, lo psicológico y lo antropológico, Midsommar logra cumplir estas funciones. Su única debilidad es que no es tan atrayente como Hereditary y es fácil predecir lo que va a pasar al final, pero al menos logra ser otra contribución al infravalorado cine de arte. Ofrece un vistazo al oscuro antecedente de la festividad real que se realiza en Suecia y eso es un buen aporte cultural. No es para nada recomendable para el público está muy acostumbrado al cine comercial y verla es bastante riesgoso en ese ámbito. Nada más es apta para un público que esté familiarizado con el cine como expresión artística y que sea capaz de comprender los tópicos del film. Es una película comprensible para los que tengan conocimientos sobre el arte surrealista y la antropología, de lo contrario, no será fácil de procesar. Mi calificación final para esta película es un 8/10.
Marisin C.
Marisin C.

1 críticas Sigue sus publicaciones

1,0
Publicada el 6 de abril de 2021
Previsible y absurda.
Van al mercado a comprarse unas victimas para ofrecerlas en un sacrificio.
No valora para nada la amistad, ni el amor, ni el respeto, ni la vida.
cine
Un visitante
0,5
Publicada el 28 de febrero de 2022
La mayor pérdida de tiempo en mucho tiempo, una auténtica BASURA de película en la que los corderos se dejan embaucar dócilmente sin cuestionar nada de lo que ocurre a su alrededor entre cánticos y escenas absurdas, película de muy mal gusto y totalmente prescindible y olvidable.
Danybur
Danybur

2.559 usuarios 188 críticas Sigue sus publicaciones

2,5
Publicada el 13 de agosto de 2020
Tiempo después de sufrir una tragedia familiar en un gélido invierno, Dani (Florence Pough) va con su novio Christian (en una relación que tambalea) y compañeros de estudio de él (al parecer, estudian antropología), e invitados por Pelle, uno de ellos, a una comunidad rural sueca a presenciar y participar de unas festividades celebratorias del verano.

Luego de este buen preludio, lo que sigue, en esta larguísima película, es una típica historia de sectas siniestras, pero absolutamente predecible, que no da miedo, más allá de ciertas imágenes gore. La poca tensión que genera al comienzo se desvanece casi enseguida y el director insiste con ritualismos que, excepto el primero, muy logrado, rozan y muchas veces alcanzan el ridículo y que poco agregan a la trama (a diferencia de los tan efectivos y plenos de sentido de El cuento de la criada, por ejemplo) y en una lisergia tímida que tampoco explota. Y lo casi único interesante (y terrorífico), una crítica de las religiones y de su teología (que tiene que ver con un pérsonaje de la aldea) pasa casi desapercibida.

No hay dudas de que está bien filmada: logrados planos secuencia y planos generales, un vestuario, escenario e iconografías interesantes, buena banda sonora... pero la película no da miedo y, personalmente, no me generó horror. No sorprende y no acumula tensión. Por momentos parece que no va a ningún lado.

También fracasa como drama en cuanto a la psicología de la protagonista: no se entienden algunas de sus decisiones y como ilustración de un posible proceso de transculturación y liberación resulta fallido. Tampoco explota los conflictos entre los coprotagonistas, que en realidad, casi no existen.

Y la pregunta del millón: ¿por qué Pelle invita a sus amigos a Suecia?
Kenia Aragon
Kenia Aragon

2 usuarios 28 críticas Sigue sus publicaciones

4,5
Publicada el 20 de enero de 2023
Bien por ella la vdd.
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