Penélope Cruz, a pesar del relativo fracaso de la película en Estados Unidos y de que realmente sólo aparecía durante unos veinte minutos, consiguió lanzar su carrera en Hollywood.
Se trata de la adaptación de una novela de Cormac McCarthy. El encargado de escribir el guion fue Ted Tally, más conocido por su oscarizada adaptación de El silencio de los corderos.
El metraje inicial tenía una duración de cuatro horas, pero la productora obligó a reducirlo a dos.
Le ofrecieron el papel principal a Brad Pitt, pero lo rechazó.