Un joven limpiabotas sobrevive día a día en las calles de una ciudad boliviana mientras sueña con escapar de la pobreza. En su búsqueda constante por encontrar un lugar al que pertenecer, el chico intenta salir adelante en un entorno adverso. Su rutina cotidiana cambia por completo cuando comienza a trabajar cerca del taller de un sastre acomodado. A partir de ese instante, el joven empieza a imaginar que aquel hombre podría estar conectado con su pasado. Impulsado por la necesidad de saber quién es realmente, el protagonista busca construir una identidad propia. Con el firme propósito de hallar respuestas, el chico empieza a tomar decisiones cada vez más arriesgadas. Estas acciones lo llevan a enfrentar complejos dilemas morales y la dura realidad que lo rodea. De este modo, la historia retrata una intensa búsqueda personal marcada por la supervivencia y la identidad.