No comprendo como Todd Philips dirige una supuesta segunda parte como esta. Lo único que la salva es la interpretación sublime de Joaquim Phoenix y la voz de Lady Gaga. Por lo demás, absolutamente prescindible.
HORRIBLE. Suerte que no la fui a ver en el cine… Y ahora me esta costando terminarla con tanto musical y juicio… JOKER no se trata de eso. Es infumable.
No sé que decir... Habrá una minoría que le pueda gustar,desde luego a mi me duele que esa marca o industria se ría de la gente que ha pagado por verla..Estoy sumamente decepcionado. Creo que el director a querido jugar el papel de Joker riéndose de la gente entusiasmada por verla y lamentablemente no estamos en Gotam;si quiere joder eches a la calle ,pero ha jodido algo próspero y esperado. Ya le vale. Por lo que a mi respecta ,las idea de esta gente para esta película,no tiene ni pies ni cabeza valla desastre .Y lo que más me jode es la estafa para con la gente que a pagado por verla.Y por favor devolver el dinero que habéis ganado a las personas que habéis engañado con una película que no era.
Cinco años despues del extraordinario filme de Teddy Phillips, nos reencontramos con el mismo Joaquim Phoenix, dispuesto a convertir ‘Joker: Folie à Deux’ en otro agitado panorama de actoral, esta vez llevado a una mezcolanza musical, el cual termina resultando un diálogo en que en la historia, se canta cuando no se sabe que decir. Bien pudiera decepcionar a los que buscan una continuidad del mito del Joker, nos ofreciera ir más allá del personaje de la primera parte.
El formato del musical no es algo que nos entusiasme demasiado en la gran pantalla de nuestro país, por no indicar que la garganta de Joaquin Phoenix, no es algo que le dé para grabar un disco. Se convierte en un claro ejemplo de cómo los musicales, tradicionalmente son enfoques hacia mundos de fantasía, que intentan alejarnos de la cruda realidad. Sin embargo, en este caso, el uso del musical se siente más como un recurso narrativo flojo que no logra cumplir con su proposito, en vez proporcionarnos un aspecto emocional, la película nos arrastra más profundamente en la oscuridad psicológica de sus personajes, sin ofrecer una salida en ese espacio depresivo de la prisión.
No obstante sigue destacando la profesionalidad de Phoenix, ante la profunda sensibilidad que hace surgir de su personaje, por lo que nos lleva a través de una historia de amor y frustración de una marginalidad, ante como la primera película, la han intentaron llevar a un intercambio radical de perspectiva y papeles sociales, en la que los malos son buenos y viceversa.
Estas interpretaciones parecen ser más un intento de capturar la excentricidad que de ofrecer una verdadera reflexión sobre el personaje, lo que es un desperdicio del talento que se le reconoce a Phoenix. El largometraje está lleno de situaciones sin explicación o resolución, como la relación de Fleck con el grupo de policías de Arkham (liderados por un Brendan Gleeson desperdiciado) o la explosión en la corte, o el mismo final la cual parece sacada de la chistera de un mago.
Los 16 números musicales son un añadido que no aporta gran cosa a una trama que se podía haber contado perfectamente sin las canciones (que además son en todos los casos versiones tremendamente inferiores a los originales). Sí, de acuerdo, nos brinda secuencias que no tendrían sentido con una puesta en escena realista, pero eso es solo un ingrediente extra. Los números musicales a veces son metáforas del acercamiento entre Joker y Harley, en otras ocasiones son fugas absolutas de la realidad que solo están en la cabeza de uno de ellos. Hay algún tema de los Bee gees, el mítico 'Close to You' de los Carpenters, 'Ne Me Quitte pas' de Jacques Brel o 'For Once in My Life' de Stevie Wonder, pero la mayoría son canciones de musicales o standards de la primera mitad del siglo pasado. Es decir, con el tracklist en la mano, la sensación de que esta película es un troleo de Phoenix y Phillips.
¿Qué demonios ha sucedido? Después de una primera película con una interpretación magistral de Phoenix y un retrato psicológico certero y afinado, nos ofrecen esta segunda película que destroza todas las expectativas. Creo que incluir a Lady Gaga fue un error, no por su talento, sino porque decanta el relato a una fórmula de números musicales que no encajan para nada con el descenso a los infiernos que la primera película prometía. O si lo hacían, que lo hubieran hecho con música más siniestra, oscura y atmosférica. Un desperdicio de talento.
Tras crear el caos, Arthur Fleck ha sido internado en Arkham a la espera de juicio por sus crímenes como Joker. Mientras lidia con su doble identidad, Arthur no sólo se topa con el amor verdadero, sino que también descubre la música que siempre ha estado dentro de él. Secuela de 'Joker'.
Ayer me vi una obra de Hitchcock que con tan sólo un millón de dólares te presentaba una película maravillosa, entretenida y con una historia fluida, sin excesos ni tonterías. A día de hoy con decenas o miles de millones son incapaces de hacer algo decente de verdad. 200 millones de dólares ha costado, es una jodida vergüenza que con 200 MILLONES no puedan hacer una historia que sea un mínimo de disfrutable, una historia que no atrapa, no fluye y no aporta absolutamente nada. Una obra totalmente desvinculada de la primera, sin nervio ni nada a destacar, una pérdida de tiempo y una secuela totalmente innecesaria. Diseccionemos la película, la base de esta es el amor como hilo conductor, como motivación y como salvación. Pero no fluye, no pega ni tampoco suscita interés al espectador, no hay absolutamente NADA de química o conexión entre estos dos, no hay NADA de construcción y tampoco empatizas NADA. Las partes musicales vienen asociadas al declive mental del Joker, en la primera era una salida y una vía de escape para él, eran escenas contenidas y bien introducidas. En esta obra están metidas con calzador, no hay NI UNA que cuadre bien en la obra, todas las canciones son horribles y no disfrutas ninguna. Pero tan difícil era cohesionar un poco las escenas y no soltarlas como si nada. Toda la película es anticlimatica, las escenas son monótonas, la historia no avanza nada. Conoce a Harley, se sonríen y se enamoran, esa es toda la construcción, me quieren hacer creer que dependen uno del otro, que el Joker tiene la salvación en ella, vaya basura. Tendría que haberse centrado en el drama siguiendo la primera obra, ese tono oscuro y abrumador. Lo poco que tiene esta obra de eso es lo único salvable, porque la puesta en escena es correcta, tiene planos interesantes y una buena paleta de colores, y justo cuando puedes empezar a disfrutarla un poco, te clavan una escena musical horrible, desentonada y que rompe toda armonía. Tiene tintes de drama judicial pero sin ningún tipo de tensión, el juicio es aburrido y soporífero, te da absolutamente igual lo que pase. Hace cierta crítica a los shows que a veces son estos juicios, al show que es todo Estados Unidos, y una crítica a las instituciones carcelarias; abusivas, corruptas y donde no hay ninguna intención de redimir a sus presos. El guión es una basura, no hay ningún tipo de evolución ni en la trama, ni en los personajes. Queríamos ver un Joker desatado tras la primera entrega, y nos presentan una película sin nervio, imposible de conectar lo más mínimo con ella y soporífera. Y del final ni hablo, es que mejor ni hablo. Había leído malas críticas, y fui predispuesto a disfrutarla igualmente, pero ha sido imposible, decepción tremenda.
Una de las peores películas que he visto. Más que una peli de El Joker, parece una película que gira en torno a Lady Gaga y es un musical de principio a fin… En la propia película, hasta el actor le dice a ella “deja de cantar, solo quiero hablar contigo”, que me parece un resumen genial de la peli. Puedes gastar el dinero en otras películas, de verdad, no te pierdes nada si no ves esta. Si te gustan los musicales, adelante, puede gustarte…