Celuloide atrincherado en vetustos clichés cinematográficos de violencia, tiroteos, asesinatos y venganzas, que no condiciona al intelecto del espectador, que sabe a qué atenerse y que, por eso mismo, invierte sus gananciales sin la más mínima protesta. Y es que el cine es, sobre todo, espectáculo y hay un cine para cada momento.
El filme goza de singulares golpes sin solución de continuidad y mantiene un interés ajustado, incluyendo la fascinante y extraña relación interpersonal, a la vez que absorbente, entre Keaton (el malo) y Maggie Q. (la buena). Ja, ja. Martin Campbel, ('Amar peligrosamente', algunas de 'Bond' y próximamente 'Memory'), no desprestigia a este SOPORTABLE título, que se deja ver. 2️⃣/5. ..PICARD..