La película usa la claridad desde la naturalidad de sus incógnitas para llevarnos a una aventura donde la supervivencia cobra un papel importante, pero lo que hace que, a mi juicio, podamos calificar este film como de 6,5 sobre 10 es el hecho de que explora la conexión entre los protagonistas desde un lugar de proyección y el minimalismo informativo (
No hay justificación ex machina a la existencia de "homo sapiens" surgidos, suponemos, por convergencia evolutiva ni busca una explicación a lo "Jupiter Ascending". Simplemente, se es y los personajes lo viven con naturalidad. Al espectador, puede chocarle la semejanza estética de la tecnología y la casualidad biológica
) en un juego de hipótesis siluriana.
Esto lleva a un ritmo bastante ameno, pese a que se fuerza el pacto de ficción con los juegos de casualidad. Ambos actores principales cumplen. La trama de fondo es de sobra conocida, pero, por eso mismo, resulta innecesario detallarla porque es un gatopardismo existencial. Los puntos de base cambian, pero el conflicto que plantea es muy humano y familiar. El rigor histórico para la época geológica que recrea es muy limitado. Le hubiera venido bien ceñirse al rigor con las especies elegidas, pero las que escoge, aunque no sean las que, en ciertos casos, había en ese periodo, dan juego y buscar la comunicación sin palabras, junto con la expectativa, lleva a una mirada de lo que no entendemos más amable.
Se podría haber hecho mejor, pero su objetivo es un espectáculo entretenido y se agradece cierta miga en su lore.