La 8ª noche
Nota media
2,7
2 notas

1 Crítica del usuario

5
0 crítica
4
0 crítica
3
0 crítica
2
0 crítica
1
1 crítica
0
0 crítica
Ordenar por
Mejores críticas Últimas críticas Usuarios que han publicado más críticas Usuarios con más seguidores
decatur555
decatur555

3 usuarios 917 críticas Sigue sus publicaciones

1,0
Publicada el 15 de septiembre de 2026
Me decepcionó muchísimo. Sobre el papel tenía elementos para interesarme: terror coreano, posesiones, una leyenda antigua, monjes, reliquias, un mal que va pasando de cuerpo en cuerpo y una atmósfera oscura que prometía algo más inquietante. Pero la película me pareció una historia sin pies ni cabeza, pesada, confusa y con muy poca capacidad para generar miedo o intriga. Empieza intentando parecer misteriosa y acaba siendo simplemente aburrida.

El problema principal es que nunca conseguí entrar en lo que me estaba contando. Hay una mitología con ojos, espíritus, guardianes, profecías, noches, cuerpos poseídos y amenazas apocalípticas, pero todo está explicado de una manera tan enrevesada y tan poco emocionante que en vez de atraparme me fue expulsando. No basta con meter símbolos orientales, monjes silenciosos y frases solemnes para que una historia parezca profunda. Hace falta claridad, ritmo y una sensación real de peligro.

La película intenta construir una especie de thriller sobrenatural a fuego lento, pero el fuego está tan bajo que casi se apaga. Durante demasiado tiempo parece que no ocurre nada verdaderamente importante. Los personajes van de un sitio a otro, se cruzan pistas, aparece una investigación policial que aporta poco, se habla de una amenaza enorme, pero la tensión no crece. Yo estaba más pendiente de cuánto quedaba que de lo que podía pasar, y eso en una película de terror es mortal.

Tampoco me dio miedo. Puede tener alguna imagen curiosa, alguna sonrisa inquietante o algún momento de posesión que despierte un poco, pero no genera terror de verdad. Le falta atmósfera con fuerza, le falta incomodidad, le falta esa sensación de que algo terrible se está acercando. Muchas veces parece más interesada en explicar su propio lío mitológico que en asustar o inquietar al espectador. Y cuando recurre al susto o al efecto digital, tampoco levanta demasiado.

Los efectos visuales no ayudan nada. Ese humo negro, esas posesiones y esos recursos digitales tienen un aire pobre, poco orgánico, que rompe cualquier posible mal rollo. En una historia así, lo físico y lo ritual podían haber funcionado mucho mejor: maquillaje, presencia corporal, miradas, sonidos, silencios. Pero cuando la película se entrega al artificio visual, todo se vuelve más cutre y menos amenazante. La amenaza parece menos demoníaca que informática.

Los personajes tampoco tienen suficiente fuerza. El monje exorcista, el joven con voto de silencio, la chica, el policía, los secundarios ligados a las posesiones… todos podrían haber tenido interés, pero casi ninguno termina de importar. Hay tragedias personales y dramas cargados, como suele pasar en mucho cine coreano, pero aquí no me llegaron. Sentí más diseño de personaje que personajes reales. Estaban ahí para mover una profecía, no para hacerme sufrir con ellos.

La subtrama detectivesca me pareció especialmente floja. En teoría debería ayudar a ordenar el misterio o darle un punto de thriller, pero en la práctica ralentiza todavía más una película que ya iba arrastrándose. No añade verdadera tensión, no aporta grandes descubrimientos y no consigue que la historia parezca más sólida. Es otro camino lateral dentro de un relato que ya bastante perdido está en su línea principal.

Lo más frustrante es que Corea del Sur ha demostrado mil veces que sabe hacer cine de género con energía, personalidad y mala leche. Por eso esta decepción pesa más. No esperaba una obra maestra, pero sí algo más inquietante, más elegante o al menos más entretenido. Aquí encontré una propuesta apagada, demasiado larga y demasiado convencida de que su mitología era más interesante de lo que realmente era. Tiene apariencia de gran relato oscuro, pero por dentro está bastante vacío.

También entiendo que haya quien le vea algún valor por el tono ritual, la música, algunos encuadres o la relación entre el monje veterano y el joven. Son quizá las pocas cosas que se pueden rescatar. Pero para mí no compensan el tedio general. La película quiere ser espiritual, terrorífica, épica, detectivesca y emocional al mismo tiempo, y al final no consigue ser ninguna de esas cosas con verdadera eficacia. Se queda en un pastiche lento y confuso.

Al final, me queda como una de esas películas que prometen mucho más de lo que dan. Oscura, solemne, alargada, llena de nombres, símbolos y amenazas enormes, pero incapaz de convertir todo eso en una experiencia potente. No me asustó, no me emocionó y no me entretuvo lo suficiente. Una historia sin pies ni cabeza, con alguna idea visual aislada y poco más. De esas que parecen importantes mientras suenan los tambores, pero se olvidan casi antes de que llegue la novena noche.
¿Quieres leer más críticas?
  • Las últimas críticas de SensaCine
  • Las mejores películas
  • Las mejores películas según los medios