Nota media
3,0
publicaciónes
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El Periódico
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ABC
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Cinemania
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Fotogramas
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La razón
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El País
SensaCine adapta las notas de cada medio con una puntuación de 0.5 a 5 estrellas.
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El Periódico
"No sabemos del personaje principal lo que es ficción o realidad, algo que le sirve a Daniel Guzmán para generar un dispositivo cómico mucho más preciso de lo que pudiera parece a simple vista y que funciona (a pesar de algunas caídas de ritmo en su parte central) de manera desprejuiciada y retozona, paródica y autoconsciente, mirando de frente a clásicos de nuestro cine como Atraco a las tres".
ABC
"Una película que se disfruta en sus contradicciones, tan llena de malicia y sin malicia, tan salvaje como inocente y tan extremadamente divertida como profundamente atribulada".
Cinemania
"Bien rodeado por un elenco solvente de nombres potentes que tratan siempre de devolver la pelota jugada a un protagonista que a veces mete un taconazo por la escuadra y otras devuelve un melón, la narración se apoya en la coralidad berlanguiana mientras trata ceñirse a lo barrial, donde mejor funcionan las conexiones entre realidad y ficción que establece Guzmán como terreno de juego para este crack".
Fotogramas
"El director acierta mostrando los sinsabores de estos monstruos de hoy que no lo son tanto, acostumbrados a enseñar los dientes (o a vender sus disparatadas biblias) para que no veamos que, bajo su disfraz, palpita un corazón más grande que las inmediaciones de Alcalá Meco".
La razón
"Berlanga, el cine de los 70, Pajares y Esteso... la España de hoy, nos viene a decir el realizador, que también coprotagoniza la cinta, no es tan distinta en el fondo a la de anteayer, con estos tipos como del 'Tebeo' que antes y ahora se niegan a ganar el pan con el sudor de sus frentes y trapicheando por ahí para ver si, de una vez, se hacen ricos y abandonan Orcasitas con destino, no sé, quizá Benidorm".
El País
"Los protagonistas se comunican con lenguaje cheli, de macarreo suburbial, de ataque y contraataque, y su comportamiento roza la caricatura. Mi estado de ánimo no se altera con lo que veo y escucho. No me siento agredido, aunque tampoco hay nada que me apasione".