En qué mente cabe esto.
'Culpa mía' se presenta como una historia romántica destinada al consumo rápido. La comida basura del cine, pero que en vez de tener un sabor agradable aunque sea poco sano, termina siendo una experiencia difícil de justificar incluso dentro de sus propias reglas. No por lo provocador de su premisa, sino por la absoluta falta de sensibilidad y rigor con la que se aborda.
El relato es una normalización estúpida, un romance entre hermanastro. No hay tensión real, ni desarrollo emocional -mucho menos creíble-, solo una sucesión de situaciones diseñadas para provocar. El guion es consciente de su existencia, pero no se valora nada a sí mismo, siendo tan malo como cada elemento que compone esta película. Cada diálogo me hace recordar que nada de lo que ocurre tiene un peso real.
Las interpretaciones se caen por sí solas. Existe una desconexión evidente entre los personajes y lo que en teoría sienten, hasta el punto de generarme risa absurda más que otra cosa. No es ironía buscada, sino una consecuencia directa de actuaciones incapaces de transmitir absolutamente nada.
La fotografía no arriesga ni propone una identidad propia más allá de la que caracteriza este tipo de cine basura. La música, tampoco acompaña, es simple mediocridad auditiva, y no lo digo expresamente por las canciones elegidas, sino por cómo se monta todo.
Una obra mediocre, desinteresada en construir algo más allá de su propia superficie. No es algo duro de ver -siendo consciente de lo que se va a ver-, pero sí olvidable. Se ve, se acierta con incredulidad y espero no tener que volver a verla durante mucho, mucho tiempo.