Película española del 2023, de una duración de 178 minutos, con una valoración de 7/10, bajo dirección y guión de la realizadora bilbaína Arantxa Echevarría
Más allá de un guion que no está a la altura de las circunstancias, con diálogos por momentos aciago, los personajes infantiles están bien definidos, las actrices son cautivadores, por lo que los pocos momentos oníricos e imaginativos, nos dejan con la miel en los labios mostrando la película que podria haberse logrados. Peca de ambición y tanto de tener demasiados protagonistas de distintas generaciones y condiciones, como la de abrir subtramas que no terminan de ser cerradas.
Sufre de un cierto desequilibrio entre las tres líneas narrativas que se van entrelazando. Pero sí algo le podría haber dado más valor a la historia, es que Echevarría podría haberse centrado en su creación, en la historia de las dos niñas protagonistas. La que nació de una familia emigrada y la que fue adoptada; y la que conoce sus orígenes y no sabe si quiere buscarlos. Ambas sueñan con otra vida, ambas se intercambiarían en cualquier momento, pero lo que saben es que no quieren la vida que les tocado. Exponiendo que ser diferente es terriblemente contradictorio.
Tiene un buen ritmo sabiendo donde dar momentos de mayor dinamismo frente a aquellos que se necesitan reposar, por lo que te atrapa a pesar de faltarle tener un rumbo más concreto. Pero el gran mérito del filme es la sensación que se tiene de estar dándose un baño de realidad, de ver la trastienda de ese bazar al que uno acude con frecuencia a comprar a cualquier hora del día algo que le hace falta, a modo de testigo oculto, y constatar el modo en que persisten las costumbres del país de origen en los mayores, junto a los cambios que se producen en las nuevas generaciones, con las consiguientes colisiones.