En la década de los 50, Cantinflas era uno de los actores más importantes de la industria. Es por ello que su papel en la cinta, Passepartout, se creó específicamente para que apareciese él en pantalla.
Pero no sólo le valía a la productora con Cantinflas, sino que hizo que en el guión existiesen varios cameos para que fueran numerosas las estrellas que apareciesen en la película.
Incluso a día de hoy es considerada uno de los proyectos más ambiciosos en la historia de Hollywood. Se necesitaron 75 días para rodar toda la película.