La producción tuvo que ser cortada durante varias veces debido a las enfermedades frecuentes de Gary Cooper.
A pesar de la mala salud y de la edad de Gary Cooper él interpretaba todas sus escenas sin dobles, lo que impresionaba a Charlton Heston.
Richard Harris (Sin perdón, Gladiator) odiaba las constantes críticas mientras hacia la película por lo que rechazó volver a Hollywood durante los cinco años siguientes.