Magda tiene casi 60 años y acaba de perder a su marido, Christian. Durante el duelo, decide cambiar su vida por completo y cierra la farmacia que siempre ha regentado para abrir una herboristería, se permite un nuevo amor y descubre, por primera vez, una libertad que desconocía. Pero su nueva vida cambia cuando Christian vuelve de forma inesperada de entre los muertos. Sin saber si es real o fruto de su imaginación, Magda tiene claro que hasta que no se libre de la influencia de Christian sobre su vida, seguirá apareciendo para no dejarla tranquila.