Esta película está incluida en la lista de Las 1001 Películas que Deberías de Ver Antes de Morir, editado por Steven Schneider. Sin embargo, el filme está dentro de Las Cincuenta Peores Películas de Todos los Tiempos, hecha por Harry Medved y Randy Lowell.
La película fue prohibida en Suecia, Alemania y Argentina.
Se trata de la única película dirigida por Sam Peckinpah que no necesitó corte final por parte del estudio.