Aunque la primera vez que el personaje de Obi-Wan Kenobi debutó en pantalla fue en la piel del legendario actor Alec Guinness en la película original de Star Wars en 1977, quien volvería a encarnar el papel en las dos primeras secuelas, casi igual de icónica es la etapa de Ewan McGregor como el personaje, quien lo interpretó en la trilogía de precuelas estrenada entre 1999 y 2005 y también en la serie de Disney+ centrada en la figura del Maestro Jedi.
Sin embargo, a pesar de que Obi-Wan Kenobi ha sido uno los papeles definitorios de su carrera, la realidad es que Ewan McGregor estuvo a punto de no meterse en el papel. Entonces Star Wars ya era una de las grandes trilogías cinematográficas de la historia, pero el actor escocés prefirió consultar con su familia y amigos antes de comprometerse con la nueva trilogía de George Lucas.
Cuando recibió la propuesta, el actor apenas acababa de darse a conocer con su papel de Alex Law en Shallow Grave, la primera película de Danny Boyle, y estaba centrado principalmente en su futuro en el cine independiente, por lo que la idea de incorporarse a la franquicia de ciencia ficción por excelencia le provocaba muchas dudas. "En ese momento ya estaba haciendo otro tipo de películas al principio de mi carrera. No me veía como alguien que se dedicara a ese tipo de cine", recordó en una reciente entrevista con Deadline.
"Tomar la decisión de hacerlo fue difícil", aseguró. "Suena como si no fuera cierto, pero lo fue. Recuerdo haber llamado a Danny [Boyle]. Llamé a mi tío Dennis [Lawson]. Hablé con todos a quienes respetaba, preguntándoles: '¿Qué opináis?'".
Finalmente, al reflexionar sobre el proyecto, Ewan McGregor sintió la necesidad de salir de su zona de confort y poco a poco fue emocionándose al respecto: "Cuanto más me acercaba al proyecto, más ganas tenía de hacerlo. Pero aun así, las hice, y fueron difíciles porque no son cine independiente".
"Es una experiencia diferente"
Acostumbrado a películas muy diferentes, el actor descubrió una nueva forma de abordar un personaje al meterse en la piel de Obi-Wan Kenobi: "En realidad no intentas descubrir [la vida interior del personaje]. El trabajo de un actor en esas películas es muy diferente al de The Pillow Book o cosas así, donde realmente intentas descubrir la vida emocional de alguien. Es diferente. Así que las hice, las disfruté, y no tuvieron buena acogida. Y eso fue raro y duro: meterte de lleno en algo así y que luego la crítica las destrozara. Pero aprendí mucho sobre que me importara un bledo".
Sin embargo, con el paso del tiempo, cuando aceptó hacer la serie de Disney+ Obi-Wan Kenobi, se dio cuenta que tanto su personaje como las películas tienen una solida base de fans: "La proyectaron en una convención de Star Wars en California. Y yo nunca había ido a una. Nunca había ido a convenciones ni nada parecido. Pero luego, cuando fuimos al estreno, pusieron los dos primeros episodios. Tenía a miles de personas detrás de mí y sentí una emoción indescriptible. Cuando empecé a firmar autógrafos, empecé a conocer a la gente para la que hicimos esas películas: eran niños cuando las hicimos. Y entonces empecé a darme cuenta de que eran muy queridas".