Si el objetivo de la película es entretener (el único objetivo que puede pretender... lo sabemos todos), lo cumple parcialmente y solo con aquellos que disfrutan del cine "palomitero" (la película no ganará un Oscar ni nada que se le parezca, también lo sabemos todos; en cierta forma sabemos a lo que nos atenemos al ir a ver un film solo taquillero y sin calidad artística ni interpretativa).
Por lo demás, y salvo por los efectos visuales (dinosaurios mejores trabajados), que es lo mejor que tiene, el film es total y absolutamente predecible, plagado de lugares comunes y clichés. A cada escena que pasa, ya todos imaginamos que sucederá en la siguiente… y acertamos. No hay sorpresa.
Las subtramas son iguales de tediosas y predecibles:
ya todos sabemos que sucederá con el chico bueno domador de raptors y la chica buena, que al principio no tienen una buena relación, que sucederá con el malvado que atosiga a los raptors, con los sobrinos que casualmente-y hasta de forma bizarra-logran escapar de las fauces del super T-Rex, etc.
En definitiva, la película recicla una historia de 1993 (plagada de guiños a lo que sí fue un mejor film), pero no le llega ni a los talones en cuanto a idea, calidad de historia, guion, sorpresa y magia, todas cosas de las que carece en gran medida.
Quiere tapar con “entretenimientos” y “efectos” una mala resolución.
Y el final es cuasi infantil, como si fuera una historia escrita para niños, pensando en dividir a los “buenos” de los “malos”, dinosaurios incluidos. Como dijo un amigo, “solo les faltaba hablar y abrazarse” a los grandes reptiles.
Si disfrutas del cine “palomitero” y sabes lo que te vas a encontrar, ve a verla. En caso contrario, siempre hay buenas repeticiones de “El Padrino”.