Aunque finalmente fue Paul Fix el que intervino en la cinta como el Sheriff Kelso con unas pocas frases, la productora había intentado fichar a dos intérpretes para que se pusiesen a las órdenes de Jerry Thorpe en Las pistolas del infierno. Primero fue R.G. Armstrong y, meses después, Lon Chaney Jr. los que declinaron la oferta.
En 1968, Glenn Ford, que interpreta el papel protagonista, estaba situado en el top 10 de los actores más de Hollywood en la revista Variety.
Todo en Las pistolas de infierno es pura ficción, nada de lo que encontrarás en los créditos de cierre está basado en hechos reales. Ni siquiera las localizaciones.