Según varios informes, Adolf Hitler tenía previsto ejecutar a los creadores de esta película si hubiera ganado la guerra.
En abril de 1940, se filtró la noticia en Hollywood de que varios gerentes de cine polacos, que habían expuesto Confesiones de un agente secreto, fueron ahorcados en los vestíbulos de sus propias salas de cine.
Primer filme antinazi hecho en Hollywood antes de que comenzara la Segunda Guerra Mundial.
Algunos actores conocidos, como Anna Sten o Marlene Dietrich, se negaron a participar en la película por temor a las consecuencias que hubieran tenido sus familiares europeos.