Luego de que se estrenara The Big Boss, Bruce Lee gano una fama inmediata como nueva estrella del cine de acción. The Big Boss había superado las películas anteriores en las que Bruce Lee participo como niño actor y había comenzado la etapa dorada de este artista marcial. La serie The Green Hornet fue solo un empujón que detonaría la reputación que Bruce Lee empezaría a tener en el cine. Mientras The Big Boss fue solo el comienzo, Fist Of Fury empezó a amplificar la fama que Lee empezaba a cosechar. Esta película ocupa un lugar muy especial en la historia del cine asiático por sus secuencias de acción, el protagonismo de Bruce Lee y la temática central de la historia. Estos componen tres pilares fundamentales que sostienen a la película.
Primero tenemos a Bruce Lee encarnando un antihéroe que ha dejado una marca en la sociedad china. La personificación que ofrece Lee es bastante sólida y complementa su rol con sus asombrosas habilidades de combate, sin olvidar mencionar sus gritos que transmiten ferocidad. Su personaje Cheng Zhen es un alumno prestigioso del que no se sabe mucho, pero su aspecto al momento de presentarse demuestra que es alguien que tuvo éxito fuera de Shanghái. En la película utiliza disfraces en determinados momentos para ocultarse y aunque no se explica cómo los obtiene, debe tratarse de alguien con una economía estable para conseguirlos. No hay duda de que Cheng es alguien con una vida abundante y llega a Shanghái solo para desposar a Yuan Li'er. Varios diálogos dan a entender que Cheng es alguien con futuro prometedor al cual esperaba que Yuan formara parte. Pero el mundo de Cheng se derrumba al descubrir la muerte de su maestro Huo Yuanjia. No se sabe cómo era la relación entre Cheng y Huo, pero su reacción y actitud son indicio de que tenían un fuerte vínculo. Eso no es casual dado que Huo Yuanjia fue un artista marcial que existió en la vida real y fue un hombre muy querido. Huo tenía una reputación de héroe al enfrentarse con luchadores extranjeros en una época donde la soberanía china estaba erosionada por el imperialismo extranjero. Esto último siendo parte del tema central de la película. Fist Of Fury hace referencia a uno de los enfrentamientos de Huo por medio del combate entre Cheng y Petrov. No es casual que el título de la película en chino sea Jingwu, ya que ese es el nombre de la escuela que se usa de escenario y se trata de una organización real de artes marciales llamada Jingwu Tǐyùhuì. Se dice que Huo fue el fundador de esta organización debido a su reputación y por eso se ha vuelto el rostro de la misma. La película usa como parte de la trama la idea de que Huo fue envenenado por los japoneses. Esto es algo que en la vida real se llegó a especular debido a que los japoneses tenían celos de la reputación de Huo. Aunque nunca se pudo corroborar si Huo realmente murió envenenado. La película refleja el fuerte apego que se le tenía a Huo y mientras sus estudiantes experimentan el duelo bajo duras circunstancias, Cheng es consumido por la ira y emprende una búsqueda por vengar la muerte de su maestro. Eso hace que Cheng recurra a métodos extremos donde llega a matar. Yuan es la única que apela al lado bueno de Cheng y aunque ella es un personaje menor, tiene un grado de importancia debido a su vínculo con el personaje. Las acciones de Cheng llegan a afectar a sus pares al punto de que se vuelven sospechosos de la ley. Algunos llegan a cuestionar las acciones de Cheng y la película parece dejar un mensaje sobre cómo la venganza puede afectar a los seres amados. Aunque las acciones de Cheng son impulsadas por la venganza, la película ofrece una justificación que lo convierte en antihéroe.
Lo segundo que sostiene la película y que la ha vuelto una obra muy querida en China es su representación del conflicto entre China y Japón. La película se sitúa en una época donde el imperio japonés se había expandido y ocupado otros territorios. En la película, el conflicto es representado por medio de la escuela Jingwu y el dojo Hongkou. El maestro Hiroshi Suzuki intenta apoderarse de la escuela Jingwu y deshacerse de los estudiantes que yacen en ella. Esto es una clara metáfora sobre la forma en que el imperio japonés ocupó regiones de China recurriendo a la hostilidad. La película retrata a los japoneses como personas arrogantes y violentas debido a la forma en que los chinos los veían en ese entonces. Más que nada porque el imperio japonés tiene antecedentes que involucran crímenes de guerra y atrocidades. El ataque a la escuela Jingwu es una representación de la cruel hostilidad que los chinos sufrieron por la hostilidad de los invasores japoneses. La expresión de los estudiantes es un reflejo del sentimiento de dolor y humillación que sufrieron los chinos bajo la crueldad e injusticia provocada por los japoneses. Era una época en la que China pasaba por un momento difícil luego de que la dinastía Qing fuera derrotada por Japón y después ocurriera la invasión de Manchuria. Cuando los japoneses se presentan por primera vez, entregan un letrero con la frase "Dōngyà bìngfū". Dicha frase era un insulto que las potencias extranjeras usaban para referirse a China como un país débil y fragmentado. Otra escena simbólica es la del letrero en el parque que se basa en una leyenda urbana, pero deja en claro que en esa época los chinos eran vistos con inferioridad ante las demás potencias. Cuando Cheng destruye ambos letreros, hay un significado muy potente. El deseo de venganza de Cheng se convierte en una metáfora de toda esa ira y frustración acumulada por la humillación provocada por los japoneses. Aunque Cheng busca venganza, sus acciones se vuelven a la vez una respuesta ante toda esa injusticia que se espera ser combatida. Los chinos que aparecen en la película están sometidos ante la autoridad de los japoneses, incluyendo al Inspector Lo. Aunque este personaje se aferra a la ley, se nota que también está sometido ante la autoridad japonesa y está obligado a hacer lo que Suzuki le ordena. Cheng es el único chino que se atreve a desafiar a la opresión de los japoneses y eso hace que algunos de sus pares lo vean como un acto heroico. El final de la película da la sensación de que Cheng pasa a volverse un mártir. Su deseo de venganza se vuelve a la vez un ataque contra la opresión japonesa. Eso hizo que el personaje se volviera alabado y dejara una marca en la sociedad china. Este personaje se volvió un alivio para las cicatrices que el imperio japonés había dejado en la sociedad china.
Llegando ahora al tercer pilar importante de la película, la historia que ofrece termina siendo bastante bueno y se complementa con las escenas de acción. La película llega a tener un par de momentos humorísticos o exagerados que rayan en lo caricaturesco. La producción y el escenario tienen un aspecto teatral que era común en ese entonces y se pueden notar un par de detalles como el uso de maniquís o sangre falsa. No son detalles muy importantes y lo que realmente sostiene la película en aspecto técnico es la coreografía. Bruce Lee había estado a cargo de la coreografía en The Big Boss y volvió a hacer lo mismo en Fist Of Fury. Aquí se puede apreciar más sus habilidades de combate y las técnicas que ha instruido. Las peleas de esta película eran muy realistas para la época y en la actualidad aún siguen siendo impresionantes. Bruce Lee buscaba transmitir bastante realismo en las escenas de pelea hasta en los momentos que parecen absurdos. Hay que reconocer que las escenas de pelea al igual que el resto de la película han envejecido muy bien y siguen manteniéndose frescas. Jackie Chan tuvo el honor de colaborar con Lee por primera vez cuando aún estaba en sus inicios. En esta película Jackie Chan ejerció como extra y doble de acción. Aunque colaboro con Lee en tres películas más, esto fue un comienzo importante para que Jackie luego evolucionara hasta convertirse en otra estrella de acción. Lo curioso, es que a la vez este fue el final de la colaboración entre Lee y Lo Wei. Debido a diferencias creativas, Lo Wei no volvió a dirigir a Bruce Lee en otra película y solo terminaron colaborando en dos películas.
Fist Of Fury es una obra maestra del cine chino no solo por ser una de las películas más populares de Bruce Lee. Fue una película única en su clase por sus peleas realistas y por tocar temas sensibles sobre el imperialismo japonés. Se trata de una película que supo representar de forma correcta lo que el pueblo chino sintió en la ocupación japonesa. Aborda un tema social que otras películas de artes marciales no habían hecho hasta ese entonces. Más tarde el cine de artes marciales repetiría esa fórmula con películas como Ip Man. Por ende, Fist Of Fury es una valiosa obra cinematográfica que destaca como una de las mejores películas del cine de artes marciales. Sin dejar de lado su reconocimiento como una de las cinco películas más emblemáticas de Bruce Lee. Mi calificación final para esta película es un 10/10.