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A mí me encanta cómo trabaja Ang Lee. El tipo ha saltado por todos los géneros imaginables (desde el drama íntimo de Brokeback Mountain hasta las artes marciales de El tigre y el dragón o la comedia familiar en Comer, beber, amar), pero su sello de verdad está en mostrar cómo los personajes se enfrentan a lo que no pueden controlar. Y aquí el choque es, cuanto menos, hermoso: el paso del control absoluto a la entrega total.
Pi arranca contenido en su mundo de Pondicherry, metido entre su familia, el zoológico, la religión y esa época políticamente enredada de la Emergencia de Indira Gandhi. Todo está ordenado hasta que el naufragio le destruye ese piso y lo bota al océano. Ahí la filosofía deja de ser una charla sobre la fe y se vuelve supervivencia: hambre, sed, frío y miedo. Me parece interesante cómo el espacio físico se convierte en mera psicología; el agua representa la emoción y la vida, mientras que el aire tira hacia lo espiritual y la muerte.
spoiler: Cuando Pi es un muchachito y anda romantizando a los animales, su padre lo obliga a ver a Richard Parker devorándose a una cabra.
Es una escena dura, pero qué ironía tan buena. Esa lección, que en su momento le rompe el corazón, es la que más adelante lo mantiene vivo. La película no lo pone a elegir entre la fe o la razón; hace que ambas convivan. Pi necesita creer, pero también necesita ciencia, disciplina, observación e ingenio para no terminar siendo el almuerzo.
Ahora, hablemos del tigre, porque lo de Rhythm & Hues en los efectos visuales es una salvajada. Conseguir que un animal digital se sienta pesado, peligroso, cansado y además mojado (que en animación es un dilema técnico tenaz) es para quitarse el sombrero. Aunque usaron cuatro tigres reales como modelo, Richard Parker es casi todo digital y jamás cae en la trampa de verse como un personaje hecho en ese medio.
Ahí está el gran acierto narrativo. En cualquier otra peli tradicional, el protagonista vuelve amigo al monstruo o lo domina. Acá no. Pi aprende a convivir con el tigre porque se necesitan para sobrevivir, pero nunca lo domestica. spoiler: Por eso la escena donde Richard Parker se mete a la selva sin voltear a mirarlo duele en el alma.
Pi necesitaba una despedida, un cierre, pero el animal simplemente sigue su camino.
Y entonces llega la gran pregunta de la película: ¿cuál historia prefiere usted?
spoiler: Está la versión fantástica con animales y esa isla carnívora llena de suricatas que es visualmente preciosa, y está la narración cruda donde la cebra es el marinero, el orangután es la mamá, la hiena es el cocinero y Richard Parker es el propio Pi liberando su instinto más salvaje para no morir.
La película jamás confirma cuál es la real. Para mí, Pi usa la ficción para procesar psicológicamente un trauma insoportable. Y la ambigüedad que hay en ello es el corazón de todo.
Si le tengo que poner una pega, es que a veces la película es tan hermosa que suaviza el horror. La fotografía convierte el sufrimiento de Pi en imágenes tan celestiales y la soledad en algo tan sublime que por momentos uno contempla la tragedia desde afuera en lugar de sentir el dolor del muchacho con toda su crudeza.
Aun así, La vida de Pi es una barbaridad de película. No se queda en la base de un naufragio, sino que desvela la necesidad que tiene el ser humano de contar historias para darle sentido a la vida, aunque no se tengan las respuestas correctas.
Pi arranca contenido en su mundo de Pondicherry, metido entre su familia, el zoológico, la religión y esa época políticamente enredada de la Emergencia de Indira Gandhi. Todo está ordenado hasta que el naufragio le destruye ese piso y lo bota al océano. Ahí la filosofía deja de ser una charla sobre la fe y se vuelve supervivencia: hambre, sed, frío y miedo. Me parece interesante cómo el espacio físico se convierte en mera psicología; el agua representa la emoción y la vida, mientras que el aire tira hacia lo espiritual y la muerte.
spoiler: Cuando Pi es un muchachito y anda romantizando a los animales, su padre lo obliga a ver a Richard Parker devorándose a una cabra.
Es una escena dura, pero qué ironía tan buena. Esa lección, que en su momento le rompe el corazón, es la que más adelante lo mantiene vivo. La película no lo pone a elegir entre la fe o la razón; hace que ambas convivan. Pi necesita creer, pero también necesita ciencia, disciplina, observación e ingenio para no terminar siendo el almuerzo.
Ahora, hablemos del tigre, porque lo de Rhythm & Hues en los efectos visuales es una salvajada. Conseguir que un animal digital se sienta pesado, peligroso, cansado y además mojado (que en animación es un dilema técnico tenaz) es para quitarse el sombrero. Aunque usaron cuatro tigres reales como modelo, Richard Parker es casi todo digital y jamás cae en la trampa de verse como un personaje hecho en ese medio.
Ahí está el gran acierto narrativo. En cualquier otra peli tradicional, el protagonista vuelve amigo al monstruo o lo domina. Acá no. Pi aprende a convivir con el tigre porque se necesitan para sobrevivir, pero nunca lo domestica. spoiler: Por eso la escena donde Richard Parker se mete a la selva sin voltear a mirarlo duele en el alma.
Pi necesitaba una despedida, un cierre, pero el animal simplemente sigue su camino.
Y entonces llega la gran pregunta de la película: ¿cuál historia prefiere usted?
spoiler: Está la versión fantástica con animales y esa isla carnívora llena de suricatas que es visualmente preciosa, y está la narración cruda donde la cebra es el marinero, el orangután es la mamá, la hiena es el cocinero y Richard Parker es el propio Pi liberando su instinto más salvaje para no morir.
La película jamás confirma cuál es la real. Para mí, Pi usa la ficción para procesar psicológicamente un trauma insoportable. Y la ambigüedad que hay en ello es el corazón de todo.
Si le tengo que poner una pega, es que a veces la película es tan hermosa que suaviza el horror. La fotografía convierte el sufrimiento de Pi en imágenes tan celestiales y la soledad en algo tan sublime que por momentos uno contempla la tragedia desde afuera en lugar de sentir el dolor del muchacho con toda su crudeza.
Aun así, La vida de Pi es una barbaridad de película. No se queda en la base de un naufragio, sino que desvela la necesidad que tiene el ser humano de contar historias para darle sentido a la vida, aunque no se tengan las respuestas correctas.
La vida de Pi” es una película visualmente deslumbrante que combina aventura, espiritualidad y fuerza narrativa de forma única. Dirigida por Ang Lee, la historia de Pi Patel y su extraordinario viaje de supervivencia junto a un tigre de Bengala en medio del océano logra cautivar tanto por su belleza estética como por su profundidad temática. Esta obra no solo plantea la lucha por la vida, sino también la capacidad humana de creer, de encontrar sentido en lo imposible y de reconectarse con la naturaleza y lo divino. Una experiencia cinematográfica que inspira, emociona y permanece en la memoria mucho después de los créditos finales
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Muy buena película los recomiendo a todos asiq a
Verla buena historia
Verla buena historia
Me encanta, muy buena película, recomenda de principio a fin ,quiero ver más películas desde mi casa
"la vida de pi es una emocionante película y es muy inteligente. Le vamos a dar 4 estrellas, muy buena".
Una historia de naufragio donde converge la supervivencia de Pi con situaciones fantásticas y un final abierto que da para el debate. Hermosa y emotiva. Ideal para verla en familia. La recomiendo.
me gusto mucho esta pelicula es muy entretenida y positiva ang lee sabe hacer peliculas menos la primera de hulk, ang lee no creo que pueda dirigir una pelicula de superheroes pero esta ha triunfado bastante ojala hagan la vida de pi 2.
Una auténtica mierda. El director se queda con los espectadores, no sé si de manera consciente o no. Pretende ser una película espiritual con un enorme trasfondo y no deja de ser un coñazo insoportable repleto de grandilocuentes imágenes. No merece perder el tiempo viéndola. Hasta un folleto de un supermercado es, de seguro, más interesante que este bodrio.
No soy fan del formato 3D en las películas, ya que parece a veces hasta forzado meter alguna chorrada volando delante enfrente tuyo para justificar el precio de la entrada, pero en esta película si está preparado para disfrutar del espectáculo visual que ofrece.
Una historia acerca de una catástrofe (el protagonista Pi naufraga en medio del océano en una balsa junto a un tigre de bengala), muestra la supervivencia, la fe (este punto es discutible, pero es lo que quiere vender la cinta) y sobretodo como el ser humano es capaz de superar cualquier acto traumático con el poder de nuestra mente.
A la película le doy un 7, pero los últimos cinco minutos un 10.
spoiler: Me parecía una película más visualmente buena, pero cuando Pi empieza a contar la segunda versión del hundimiento donde comparte barca con el cocinero, su madre y el budista feliz, te cambia el rostro y hasta se te pone mal cuerpo al pensar que todo lo que has visto ha sido una escenificación de la naturaleza salvaje que poseemos en nuestro interior.
Una historia acerca de una catástrofe (el protagonista Pi naufraga en medio del océano en una balsa junto a un tigre de bengala), muestra la supervivencia, la fe (este punto es discutible, pero es lo que quiere vender la cinta) y sobretodo como el ser humano es capaz de superar cualquier acto traumático con el poder de nuestra mente.
A la película le doy un 7, pero los últimos cinco minutos un 10.
spoiler: Me parecía una película más visualmente buena, pero cuando Pi empieza a contar la segunda versión del hundimiento donde comparte barca con el cocinero, su madre y el budista feliz, te cambia el rostro y hasta se te pone mal cuerpo al pensar que todo lo que has visto ha sido una escenificación de la naturaleza salvaje que poseemos en nuestro interior.
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