El Padrino. Parte III
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David Filme
David Filme

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4,0
Publicada el 14 de diciembre de 2025
"El Padrino III" es una infravalorada y destacada conclusión de la legendaria trilogía de "The Godfather" (1972-1990). Hasta el estrepitoso fracaso de crítica y, especialmente, comercial del musical "One From The Heart" (1981), el legendario director Francis Ford Coppola no había realmente concebido la realización de una tercera película sobre los Corleone. Para Coppola, las dos extraordinarias epopeyas fílmicas "The Godfather" (1972) y "The Godfather II" (1974) constituían un díptico sólido y suficiente para contar la historia de la familia más importante de la mafia ítalo estadounidense. A lo largo de los años Paramount, sin embargo, había mostrado interés en culminar lo que para ellos no estaba cerrado, una trilogía, insistiéndole al director con una tercera y última entrega. Lo cierto es que, tras el inconmensurable éxito de las dos entregas de los Corleone, Coppola creía ya haber llegado a la posición de poder autofinanciar sus propias películas para así tener toda la libertad creativa respecto a las exigencias de los grandes estudios, lo que lo llevaría a embarcarse en el infernal y apoteósico rodaje de "Apocalypse Now" (1979), legendaria película bélica que le significó gran éxito comercial y de crítica, pero también una gran inversión económica y emocional.

Volviendo con la mencionada "One from the Heart" (1981), que Coppola había concebido inicialmente sólo como una modesta comedia romántica, esta terminaría por convertirse en un proyecto innecesariamente ambicioso y pretensioso, en mi opinión, que incluyó innovadoras técnicas como el cine electrónico, lujosos decorados y la elaboración de miniaturas también de altísimo valor y otros ítems, que hicieron que el presupuesto inicial de la película de US$ 2 millones aportados por la MGM llegara a los US$25 millones, los cuales debió cubrir el propio Coppola, a través de su productora Zoetrope. Obviamente, su rotundo fracaso comercial pondría en serios aprietos financieros al director, quien debió declararse en bancarrota hasta tres veces entre 1982 y 1992. En este turbulento periodo financiero, Coppola seguiría filmando y produciendo películas con resultados irregulares, siendo las más destacables "Rumble Fish" (1983) y "Cotton Club" (1984), pero sin resultados económicos exitosos, por lo que aceptaría finalmente la oferta de Paramount para filmar y producir "The Godfather III" (1990), film con el cual comenzaría a recuperarse económicamente debido a su éxito de taquilla y críticas mayoritariamente positivas.

Francis Ford Coppola y Mario Puzo se reunieron una vez más para ver el guión, desempolvando un primer borrador que Coppola le había encargado, sin mayores pretensiones, al guionista Dean Riesner ("Dirty Harry", 1971). Dicho guión se centraba en el hijo de Michael Corleone, Anthony, convertido en un oficial de la naval que trabaja para la CIA, y en la participación de la familia Corleone en un plan para asesinar a un dictador centroamericano. Casi 10 años después, Coppola y Puzo terminarían por desestimar totalmente el guión, tomando sólo una secuencia en la que dos matones entran a la casa de Vincent. Se escribió una nueva historia ambientada en 1979 en la que se incluían hechos reales como la muerte del papa Juan Pablo I y el escándalo del banco papal de 1981-1982, vinculándolas con los negocios de Michael Corleone y la muerte de Tom Hagen. El icónico abogado de los Corleone terminaba asesinado en el Vaticano, lo que despertaba la sed de venganza de Michael quien se volcaba con todo en investigar, perseguir y hacer pagar a sus asesinos, con fatales consecuencias para el propio Michael. De hecho, Coppola insistía hasta ese momento en que las dos primeras películas constituían un díptico y esta tercera entrega un epílogo, pero Paramount se negó a aceptar el título que Coppola propuso para el film, "The Death Of Michael Corleone".

Sin embargo, la pericia o inflexibilidad de Coppola, según cómo se le mire, a la hora de negociar el regreso de actores fundamentales en la franquicia como Al Pacino y Robert Duvall, cambiarían bruscamente los planes y el rumbo narrativo del universo de "The Godfather" (1972-1990). Al Pacino terminaría aceptando la oferta final de US$5 millones que le hizo Coppola, habiendo pedido US$7 millones más un porcentaje de las ganancias. Por su parte, Duvall no estaba dispuesto a regresar para encarnar al emblemático "consigliere" (consejero) de la familia Corleone si no se le hacía una oferta salarial sustancial. Años más tarde Coppola criticaría a Duvall de exigir un salario equivalente al ofrecido a Al Pacino, protagonista de la franquicia, mientras Duvall se defendería alegando que no pidió jamás igualar el salario, pero sí mejorarlo respecto a la exorbitante cantidad que se le dio a Pacino. Como fuera, Coppola optó por lo sano y sencillo, decidió simplemente mencionar la muerte del consigliere ocurrida 8 años antes, es decir, en 1972 y mostrar a su hijo convertido en sacerdote, con lo cual el fuerte del guión que habían escrito fue descartado. En su lugar, Coppola y Puzo armarían una trama de conspiración comercial, factible y pertinente, entre los Corleone y el Vaticano, que como veremos terminará por despertar la ambición y la venganza en las otras familias criminales, que puede resultar aparentemente menos interesante que la idea original, pero no es tal.

En consecuencia, el leitmotiv principal de "The Godfather III" (1990) trata sobre los intentos de Michael Corleone de legitimar su imperio criminal a través de su relación con la Iglesia Católica y el Vaticano. La película inicia, de hecho, con una celebración donde se le condecora por sus generosas donaciones a la Iglesia Católica, un acto criticado duramente por su ex esposa Kay, quien viajó a la celebración para tratar con él sobre los deseos de su hijo de abrazar una carrera musical. Habiendo vendido todas sus utilidades de casinos, lo que ahora busca es adquirir la compañía europea Internazionale Immobiliare, para así finalizar dicho proceso de legitimación. En este negocio, Michael cree contar con la ayuda de su supuesto socio, el arzobispo Gilday, quien en realidad está más interesado en su trato con Don Licio Lucchesi y Frederick Keinszig, opositores a las pretensiones de Michael. Lo que parece ser la salida definitiva del mundo criminal para Michael no será más que una quimera cuando su sobrino bastardo Vincent tenga un altercado con Joey Zasa, un jefe de otra familia, quien termina aliándose con otro jefe familiar, Don Osvaldo Altobello, para acabar con Corleone, y se sume la molestia de todas las familias por quedar fuera del acuerdo con el Vaticano y repartirse el dinero remanente de las inversiones de los Corleone.

Cabe detenerse en los hechos históricos en que muy "libremente" se basa la trama principal. Como ya mencioné, la película se contextualiza en el período que incluye el final del papado de Pablo VI, el breve pontificado de Juan Pablo I en 1978 y el escándalo del banco papal de 1981-1982. En el film se introduce al personaje del cardenal Lamberto, quien ascenderá al papado, una clara referencia al cardenal Luciani que en la vida real se convertirá en Juan Pablo I, regirá por poco más de un mes y morirá envenenado. Según el periodista británico David Yallop, Juan Pablo I fue envenenado por orden del arzobispo Paul Marcinkus, entonces director del Banco del Vaticano, ya que el pontífice tenía planeado realizar importantes reformas a las finanzas del Vaticano, las cuales destaparían una enorme red de corrupción en dicha institución. Marcinkus fue representado en "The Godfather III" (1990) por el personaje del arzobispo Gilday, quien además parece estar inspirado también del cardenal Giuseppe Caprio, que también estuvo a cargo de las finanzas del Vaticano durante ese período. Más aún, todo esto está conectado con el bullado escándalo del Banco Ambrosiano de 1981-1982, que involucró la quiebra del banco italiano, y las acusaciones de que el Instituto para las Obras de Religión (IOR), o Banco del Vaticano, estaba implicado en actividades financieras fraudulentas y lavado de dinero. La quiebra del Banco Ambrosiano y la posterior muerte de su presidente, Roberto Calvi, fueron eventos claves de este escándalo, ya que éste habiendo huido de Italia fue encontrado colgado bajo el puente de Blackfriars de Londres en 1982.

De hecho, en el film el personaje de Frederick Keinszig, el banquero suizo, tiene un destino muy similar al de Calvi, siendo asesinado y colgado debajo de un puente. Por lo demás, el apellido Keinszig fue tomado de Manuela Kleinszig, quien fuera novia de Flavio Carbone, sindicado en 2005 como uno de los asesinos de Calvi. Contra todo pronóstico y a pesar de los puristas, las intrigas de "The Godfather III" (1990) son suficientemente interesantes y están bien desarrolladas para que la película funcione como reloj. Las comparaciones siempre serán odiosas y siempre habrá alguien que señale que esta entrega a pesar de ser una buena película es inferior a sus dos predecesoras, pero a excepción de que veamos a Michael confesándose en el Vaticano con el cardenal que terminará convirtiéndose en el nuevo papa Juan Pablo I (secuencia despreciada por el propio Pacino), lo cierto es que la última media hora de la película resulta absolutamente disfrutable y brilla con luces propias. Desde que Connie autoriza a Vincent a matar a Zasa sin la autorización de un enfermo Michael hasta que finalmente éste delega todo el poder en su sobrino bastardo convirtiéndolo en el nuevo Don Corleone, se vendrá una vorágine de crímenes cruzados que acabará con los rivales y socios traidores de Michael (todos asesinados de diferentes formas, envenenados, tiroteados, apuñalados y colgados), pasando por el mismísimo nuevo papa, hasta la propia Mary, hija de Michael, en la recordada secuencia del tiroteo en la escalera exterior del Teatro Massimo de Palermo, donde Michael termina herido y destruido emocionalmente al estallar en gritos y llantos ante el cadáver de su hija, una de las mejores escenas de toda la trilogía y de la carrera de Al Pacino.

"The Godfather III" (1990) se filmó entre el 27 de noviembre de 1989 y el 25 de abril de 1990. La película se filmó principalmente en Estados Unidos e Italia. Las locaciones más emblemáticas fueron la Catedral de Saint Patrick de Nueva York (Michael recibiendo la orden de San Sebastián), Elizabeth Street en Nueva York (asesinato de Zasa), la Iglesia de Sant' Orsola, Sicilia (convento donde Michael conoce al cardenal Lamberto), la Iglesia de Santa María della Quercia en Viterbo (confesión de Michael al cardenal y futuro papa Lamberto), Forza d'Agro, Sicilia, para el pueblo Corleone, el Ponte Sant'Angelo (muerte de Keinszig) y el Teatro Massimo de Palermo, en Sicilia (teatro de la ópera en el clímax), entre muchos. Por cierto, dado que el Vaticano sólo permitió rodar los exteriores, se usó el Palazzo Farnese en Viterbo, Lazio, como interiores del Vaticano. Estando muerto Nino Rota hacía tiempo, la música estuvo a cargo del padre del director, Carmine Coppola, que había organizado todo el material musical original de las dos primeras películas y dirigido la totalidad de la segunda. Su objetivo principal era adaptar los temas de Rota y otorgar identidades nuevas para los nuevos personajes. Sin embargo, la ausencia de la sensibilidad de Rota se sintió claramente en el resultado final, obligando a rescatar la pieza original de 1972 y la ópera "Cavalleria Rusticana" de Pietro Mascagni como piezas centrales. En comparación con las películas anteriores, en consecuencia, sería la más breve y olvidable.

Cabe señalar que en cada película de la trilogía de “The Godfather”, 1972-1990) comienza con algún tipo de celebración fastuosa: la primera es la boda de Connie, la segunda la Primera Comunión de Anthony y la tercera en honor al premio que recibió Michael del Papa Pablo VI. También en cada cinta muere uno de los hermanos Corleone, en la primera Sonny, en la segunda Fredo y en la tercera Michael. Lo que nos lleva a otra cuestión digna de trivia: con esta tercera parte, la franquicia se convertiría en la primera trilogía de la historia del cine en ser nominada a categorías del Óscar, especialmente en la categoría de mejor película, hazaña que sólo lograría posteriormente "The Lord Of The Rings" (2001-2003). La película sería nominada a 7 premios de la Academia y 7 Globos de Oro (incluidos mejor película, mejor director y mejor actor de reparto, pero no ganó ninguno. De hecho, fue la primera vez que Al Pacino no fue nominado a mejor actor principal por esta franquicia en los Oscar, pero no en los Globos de Oro, donde sí fue nominado.

Francis Ford Coppola declaró en años recientes que se discutió la idea de una cuarta película, pero la muerte de Mario Puzo lo imposibilitó ya que no se escribió ni siquiera un borrador de guión. Entre trascendidos, esta cuarta parte hubiera tenido una narrativa similar a la segunda parte, con el retorno de Robert DeNiro como el joven Vito Corleone en los 1930 y Leonardo DiCaprio como un joven Sonny quedándose con el poder político de la familia Corleone, mientras Andy García repetiría su papel de Vincent Corleone durante los 1980, dirigiendo el negocio familiar a través de una destructiva guerra de diez años, atormentado por la muerte de su prima Mary y, finalmente, perdiendo el respeto y el poder de la familia. Finalmente, este tratamiento sirvió para una novela de Edward Falco que se publicó en 2012 como "The Family Corleone". Paramount demandaría a los herederos de Mario Puzo por los derechos en la publicación de la demanda, pero llegarían a un acuerdo de publicar la novela para luego Paramount recuperar los derechos para futuros proyectos fílmicos. Para el 30º aniversario de la película en 2020, Coppola realizó una versión alternativa del film de acorde con lo que siempre consideró para este film, un epílogo. Para ello eliminó cuatro minutos de metraje y reorganizó el principio y el final, estrenándola en algunos cines bajo el título "The Godfather Coda: Death Of Michael Corleone".

Las actuaciones son notables, siendo uno de los puntos que generó más morbo y polémica en cuanto a la elección del reparto. Coppola había logrado asegurar la participación de Al Pacino, Diane Keaton y Talía Shire, hermana del director, en los papeles protagónicos de los Corleone, pero debía escoger a los actores y actrices que interpretarían a la nueva generación de los Corleone, los hijos de Michael con Kay y su sobrino bastardo, quien terminará siendo su sucesor. Para el papel de Vincent Mancini, futuro Vincent Corleone, Coppola sondeó y probó a actores como Alec Baldwin, Nicolas Cage, Tom Cruise, Matt Dillon, Val Kilmer, Charlie Sheen, Vincent Spano y Billy Zane. Finalmente, la elección fue el cubanoestadounidense Andy García ("Black Rain", 1989). El personaje de Anthony, hijo de Michael, lo encarnó el actor y tenor Franc D'Ambrosio, después de una búsqueda mundial entre más de doscientos aspirantes. La elección de la actriz para el papel de Mary Corleone tiene una historia aparte y digna de contar. La primera opción de Coppola fue Julia Roberts. Posteriormente, sondeó a Rebecca Schaeffer que también estaba considerada para "Pretty Woman" (1990) como Roberts, pero fue asesinada por el fan obsesivo Robert John Bardo el mismo día que recibió el guión de Coppola. La muerte de Schaeffer, de hecho, propició que Roberts se quedara con el papel de la trabajadora sexual Vivian Ward de "Pretty Woman" (1990) y Winona Ryder con el de Mary Corleone de "The Godfather III" (1990). Sin embargo, Ryder terminaría dejando el papel de forma polémica al presionada supuestamente por Coppola y con más certeza por la Paramount. La protagonista de "Beetlejuice" (1987) había llegado al rodaje en Roma dos días después de terminar "Sirens" (1990) en Massachusetts, pero terminó desmayándose en su habitación de hotel, diagnosticándole los médicos agotamiento crónico. Solicitó un tiempo de descanso mientras la prensa especuló, entre muchas cosas, que la razón habría sido que estaba embarazada, que había sufrido una crisis nerviosa, que estaba inversa en el consumo de drogas o que había colapsado al enterarse de una supuesta infidelidad de Johnny Depp, su novio por entonces, quien también le habría convencido bajarse del proyecto para rodar "Edward Scissorhands" (1990) de Tim Burton. Finalmente, Coppola decidió no esperarla y cedió el papel a su hija Sofía, quien inexperta tuvo varios problemas para afrontar su papel. La prensa, por su parte, aparte de destrozar a la muchacha por su actuación, en conjunto con la crítica, acusó a Coppola de practicar nepotismo sin vergüenza. De hecho, ganó dos premios Razzie por peor actriz de reparto y peor estrella nueva.

Por lo demás, las acusaciones de la prensa en cuanto al nepotismo eran injustificadamente exageradas. De hecho, Sofia Coppola es el quinto miembro de la familia Coppola en participar en la serie. Talía Shire, la hermana de Francis, interpretó siempre a Connie, la hermana de Michael. Italia Coppola, la madre de del director, interpretó a la tía de Michael durante la escena del funeral en "The Godfather II" (1974), mientras sus dos hijos Roman y la propia Sofía habían ya interpretado al joven Sonny y a la hija de Michel en la misma película. Es más, Sofía, interpretó en la primera película siendo una bebé al hijo de Connie Corleone. Finalmente, el padre Francis, Carmine Coppola, es el hombre que toca el piano durante el montaje de la guerra de la mafia en "The Godfather" (1972). Para otros papeles importantes del film, por ejemplo, la némesis de Vincent, Joey Zasa, se escogió a Joe Mantegna ("Baby's Day Out", 1994), luego de que audicionaran Mickey Rourke, Dennis Farina y John Turturro. Se lo ofrecieron a Sylvester Stallone, pero declinó. Para el rol de Don Altobello se escogió a Eli Wallach ("Il buono, Il brutto, Il Cattivo", 1966), pero se dice que el mismísimo Frank Sinatra habría estado interesado en el papel, dejando de lado su actitud antipática de la franquicia por un momento, finalmente desistiendo por la oferta salarial. Recordemos que en la primera película "The Godfather" (1972) se hace una clara alegoría a Sinatra y sus vínculos con la mafia, en el personaje de Johnny Fontane. Para el papel del arzobispo Gilday se consideró a Albert Finney, Marcello Mastroianni, Philippe Noiret y Gian Maria Volontè, quedándose con él finalmente Donal Donnelly ("The Dead", 1987). Finalmente, Corrado Gaipa ("II Boss", 1973), quien había interpretado a Don Tommasino, no pudo repetir su papel porque falleció antes de que comenzara la producción. Coppola lo reemplazaría por Vittorio Duse ("Queen Of Hearts", 1989).

En definitiva, infravalorada y destacada conclusión de la legendaria trilogía de "The Godfather". A pesar de varios factores como el desfase de tiempo, reescrituras del guión, problemas con el casting y ausencia de actores fundamentales, estamos ante un remarcable drama criminal que cierra dignamente una de las franquicias más importantes y notables de la historia del cine.
Miguel Gordo
Miguel Gordo

18 usuarios 147 críticas Sigue sus publicaciones

4,5
Publicada el 10 de marzo de 2025
Quizá la peor de las trilogía "El padrino ", o la menos buena, pero a pesar de todo sigue siendo un peliculón.
Juan Antonio Gomez
Juan Antonio Gomez

1 usuario 13 críticas Sigue sus publicaciones

3,5
Publicada el 14 de febrero de 2023
1979. Pablo VI impone a Michael Corleone la medalla de la Orden de San Esteban por su contribución a la iglesia a través de la Fundación Corleone que preside su hija Mary, y con la que colabora también para el desarrollo de Sicilia.

Al acto acude Kay, su ex mujer, para pedirle que permita a Tony abandonar Derecho y hacerse cantante de ópera.

Recibe también a Joey Zasa, su sustituto en Nueva York, que se queja de Vincent Mancini, hijo bastardo de Sonny, con el que discute, recibiendo esa misma noche la visita de dos matones enviados por Zasa de los que se librará.

Michael negocia con el Arzobispo Gilday, tesorero de la banca vaticana el control de International Inmobiliare, gran empresa del Vaticano. Con sus 600 millones podrá cubrir las pérdidas de la banca, aunque necesitan la ratificación de Pablo VI, muy enfermo.

Reúne a las otras familias y rechaza que participen en Inmobiliare, pero reparte entre ellos, excluyendo a Zasa, el dinero sobrante de la venta de los casinos. Zasa se marcha airado, y ataca a los reunidos desde un helicóptero, pese a lo que Michael consigue huir, aunque unos días después sufre un coma diabético por el que es hospitalizado.

Vincent pide entonces permiso a Connie para acabar con Zasa. Y lo hará aprovechando una procesión de Semana Santa del barrio italiano, donde, tras acabar sus hombres con los guardaespaldas de Zasa, este será eliminado por el propio Vincent, disfrazado de policía.

Tras recuperarse Michael les recriminará haber actuado sin su consentimiento, haciéndole patente además su desagrado por la relación que mantiene con su hija.

Aprovechando el próximo debut de Tony en la ópera de Sicilia, Michael viaja hasta allí, donde se entrevistará con el honesto cardenal Lamberto, al que le expone los manejos de Lucchesi, - verdadero impulsor de su intento de asesinato, aunque el ejecutor fuera enviado por Altobello - y del banquero suizo Kienzig. Tras ello se confesará con él.

Don Altobello tratará de acabar de nuevo con Michael contratando a dos asesinos locales. Don Tommasino los descubre y acaban con él.

Michael ordena entonces a Vincent que se infiltre entre los hombres de Don Altobello aduciendo diferencias con Michael debido a la relación con su hija. Podrá así confirmarle que es Luchesi quien controla tanto a Gilday como a Altobello, que ha contratado para asesinarlo a un asesino profesional infalible.

Mike decide designar a Vincent como sucesor a cambio de renunciar al amor de Mary.

Entretanto muere Pablo VI, siendo elegido como sucesor el Cardenal Lamberto con el nombre de Juan Pablo I, el cual ratifica su trato con Inmobiliare, estando Michael convencido de que el propio Pontífice está en peligro de muerte.

Vincent ordena ejecutar al Arzobispo Gilday, a Don Lucchesi y a Kienzig, aunque no puede evitar la muerte de Juan Pablo I.

Durante la ópera, morirá también en su palco Don Altobello tras ingerir una caja de dulces envenenados que le entregó su ahijada, Connie.

Entretanto el asesino contratado para acabar con Michael disparará contra él a la salida de la Ópera, aunque su disparo se desvia y acaba con Mary, que discutía con su padre.

Años después el anciano Michael Corleone muere mientras toma en sol sentado en el jardín de la casa de Don Tommasino en Sicilia.
cine
Un visitante
5,0
Publicada el 27 de noviembre de 2022
Me gustó mucho la fotografía, las escenas de Sicilia y el Vaticano y por supuesto la actuación de Al Pacino, Andy Garcia y Sofia Coppola. Ella tiene una presencia encantadora e inusual. Ella fue muy criticada injustificadamente. Su actuación le da vida a la película y a su trama de muerte.
César Andres Serrano Cassoni
César Andres Serrano Cassoni

6 usuarios 46 críticas Sigue sus publicaciones

4,0
Publicada el 26 de octubre de 2022
Un bajón de calidad importante, sin embargo no deja de ser una buena película, deja mucho que desear la actuación de los de reparto.
Adrianrom 1977
Adrianrom 1977

1.534 usuarios 584 críticas Sigue sus publicaciones

4,5
Publicada el 15 de abril de 2022
El Padrino Parte III hace el cierre de lo que es para mi la mejor trilogía de la historia (la trilogía perfecta.)
Dieciséis años después de la maravillosa secula de El Padrino, llega la tercera parte con un Al Pacino más mayor pero que no deja de tener una actuación devastadora, digna de un Oscar sobre todo en el final que hace una escena sublime.
Y a pesar de que esta es la peor de las tres, sigue siendo una obra maestra y un cierre perfecto, en el que se te puede hacer un poco lento o tedioso en medio de la película, pero no deja de ser un film excepcional, con una banda sonora mítica, y una trama sensacional.
Y si en algo destaca esta trilogía es en sus finales, y está tampoco se queda corto, de echo se pasa de lo habitual ( en esta trilogía) y nos trae lo que para mi el mejor final de las tres.
cine
Un visitante
5,0
Publicada el 18 de enero de 2019
Va mucho más profundo que El Padrino al analizar las retorcidas mentalidades de estos hombres que pervierten el sistema capitalista para su propio beneficio. La película es más rica en textura y da más evidencia de la conciencia social.
cine
Un visitante
4,0
Publicada el 21 de diciembre de 2018
El hecho de que El Padrino, Parte III, haga funcionar cualquier grandeza en absoluto, es un homenaje a la conspiración barroca de Coppola y Mario Puzo y al feroz y aparentemente imposible residuo del honor artístico que aún queda en Coppola.
cine
Un visitante
3,5
Publicada el 29 de noviembre de 2018
Esta es la tercera (y última) entrega de la saga "El Padrino", una de las pocas series, en la que cada uno de los tres capítulos recibió la nominación a Mejor Película. También es el más débil de la trilogía, aunque tiene algunos méritos artísticos.

El principal problema es que la historia de la generación más joven de la dinastía del crimen no es tan interesante como la de la más antigua en "El Padrino" y "El Padrino, Parte Dos", por no mencionar la actuación mediocre de Andy García (que es no es un hombre destacado) y el mal desempeño de la propia hija de Coppola, Sofía Coppola, quien fue la sustituta en el último momento de Winona Ryder.

Dicho esto, Coppola es un director excelente en lo que respecta a la puesta en escena, y por muy desigual que sea esta imagen, hay al menos media docena de secuencias impresionantes que justifican su creación y visualización por nosotros. Podría ser que Coppola hubiera esperado demasiado tiempo, 18 años, entre el segundo y el tercer capítulo de esta saga épica.
cine
Un visitante
4,0
Publicada el 21 de noviembre de 2018
No puedo decir que soy el mayor fanático de las películas de El Padrino, pero sí creo que la original es una obra maestra, y hay mucho para disfrutar en la primera secuela, a pesar de la doble narrativa que nos distrae un poco. Pero con esta tercera película, mucho después de que Coppola hiciera unos veinte años después de los demás, cuando su carrera estaba por la red de alcantarillado y necesitaba un éxito, es más difícil elogiar la trilogía en su conjunto. "Parte III" no es una mala película, solo una desenfocada y desigual. Tiene sus momentos, y los poderosos últimos 20 minutos solo hacen que valga la pena verlo, pero me gustaría que Coppola hubiera podido usar su título preferido de "La muerte de Michael Corleone", que lo habría identificado como un epílogo separado de su clásico antecesores.
Así que ahora estamos en 1979, con Michael (Al Pacino) todavía como el Don de la familia Corleone pero buscando finalmente agravar todas sus lealtades de la mafia. Ha pasado algunas de las dos décadas desde que ordenó el asesinato de su propio hermano tratando de redimirse a sí mismo y a su familia, trabajando para hacer que el nombre Corleone sea legítimo. A medida que comienza la película, una donación de 100 millones de dólares al Vaticano le ha otorgado uno de los más altos honores de la Iglesia Católica, y ahora está buscando trasladar todos sus negocios a Immobiliare, un conglomerado europeo actualmente supervisado por el Vaticano. Sin embargo, las cosas no irán tan bien, por supuesto, ya que el pasado sigue regresando para perseguirlo. Ya sea que los delincuentes como Joey Zasa (Joe Mantegna) no estén dispuestos a dejar que saque las fichas de la mesa o los sucios funcionarios de la Iglesia que intentan jugar por tonto, todo lo tienta a recurrir a sus viejas formas violentas ... "Justo cuando ¡Pensé que estaba fuera, me empujaron de nuevo!

Uno de los mayores problemas de la "parte III" es que Coppola y Puzo parecen no estar seguros de qué historia están tratando de contar, o por qué estas últimas aventuras de Corleone debían ser contadas en absoluto. Los chanchullos de la Iglesia son un poco difíciles de tragar. No dudo en absoluto que el Vaticano haya visto su cuota de corrupción y fraude, y que se haya codeado con la mafia, pero en el contexto de esta serie de películas, no creo que funcione. Es un poco tarde en el juego (¡después de unas siete horas de narrativa!) Presentar a un nuevo grupo de aliados y enemigos, y el hecho de que se supone que son servidores de Dios hace que todo se sienta incómodo. Estoy seguro de que la imagen se mantendría mejor si se adhiriera a la idea general de que Michael intentaba ser legítimo, con asnos duros como Zasa meciendo su bote, aunque esto es casi todo lo mismo que hemos visto antes .
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