Vértigo (De entre los muertos)
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David Filme
David Filme

16.939 usuarios 270 críticas Sigue sus publicaciones

4,5
Publicada el 13 de enero de 2025
"Vértigo" es un memorable y elegante thriller psicológico, a cargo del legendario Alfred Hitchcock y protagonizado por James Stewart y Kim Novak, considerada una de las películas más destacables de la filmografía de Hitchcock. Con un argumento notable y desarrollado con maestría, el director no nos ofrece un film cualquier, sino una obra de arte que refleja la obsesión en estado puro. Una obsesión escalofriante, inquietante y abrumadora. Narrada lentamente y paso por paso para darnos tiempo a observar el máximo número de detalles posibles, el maestro del suspense consigue meternos de lleno en una historia impresionante, una cinta sobresaliente y una obra plena.

Con una fotografía asombrosa y fascinante, una banda sonora magnífica donde las haya, un reparto escogido perfectamente donde cada actor y actriz actúa fenomenal, y una dirección de diez. La psicología es fundamental en un film en que la trama es una excusa para desplegar una galería de secuencias de gran belleza, aunque una belleza más peculiar que común. Plantea el maestro de la intriga una trama mentirosa, tramposa, que en un juego da un vuelco completo, y poco importa. Las mentiras en el desarrollo del argumento no son más que un telón de fondo en el cual plasmar sus verdades más internas.

La cinta se estructura en dos partes bien diferenciadas: la primera un relato desde el punto de vista estricto del protagonista es una indagación en la personalidad de Madeleine, su comportamiento como Carlota y su muerte buscada o presagiada. En esa parte, el filme parece situarse en el terreno de la exploración psicoanalítica, la ciencia-ficción o el misterio y su protagonista parece un hombre débil superado por las circunstancias. Posteriormente, la segunda parte presenta la sorpresa de la identidad entre Judy y Madeleine, que explica el misterio de esa mujer por una trama policíaca ciertamente compleja, y muestra la verdadera personalidad de Scottie.

Las actuaciones son inmejorables, James Stewart, profesional como pocos en la historia del cine, cumple con creces en el turbio papel que le toca en suerte, por más que Hitchcock no quedase contento, hasta el punto de no volver a contar con él. En cuanto a Kim Novak, incorporación de última hora a causa del embarazo de Vera Miles, a quién en principio correspondía el doble rol de Madeleine/Judy, y pese a lo engorrosa que a Hitchcock le resultaba, se puede afirmar que jamás estuvo mejor. La carnalidad que, con su manera tan peculiar de estar en escena, logra insuflar en su etéreo personaje hace mucho más plausible la posibilidad de que el yerno de Norteamérica, el capriano héroe de guerra James Stewart, pierda los papeles por una mujer con el estrépito con que aquí lo hace.

En definitiva, memorable y elegante thriller psicológico, esta cinta tiene tantas lecturas como espectadores que estén dispuesto a verla. No es un film fácil de ver y mucho menos de interpretar. Es este tipo de películas las que han convertido al cine en el séptimo arte, en un medio de expresión artístico que crece con nosotros a la vez que nos hace crecer como seres reflexivos y espirituales. Es intrigante y obsesiva al mismo tiempo. Repleta de escenas memorables, con excelentes interpretaciones, una fotografía impecable y una extraordinaria banda sonora.

FilmeClub605426824.wordpress.com
Sebastián T.
Sebastián T.

7.486 usuarios 166 críticas Sigue sus publicaciones

5,0
Publicada el 11 de mayo de 2019
Puede parecer una historia simple y hasta burda o absurda, sin embargo, es una obra que guarda una variedad de símbolos que espectador tiene que descubrir. Eso con el fondo, ahora si nos vamos a la forma, es una película con la impronta de Hitchcock, es decir, musicalización tensa, primerísimos primer planos freceuntes, juego de colores y juegos de cámara pertinentes, en síntesis existe una estructura de suspense que a veces destaca por sobre la trama. Una obra maestra del director,que se recomienda verla más de una vez para prestar atención a los detalles y darle una segunda leída.
Brasiliano
Brasiliano

2 usuarios 52 críticas Sigue sus publicaciones

4,5
Publicada el 30 de agosto de 2023
Esta película considerada una obra maestra patente hoy en día y adorada y respetada por todos aquellos que amamos

James Stewart y Kim Novak, una pareja más en la filmografía de Hitchcock, ha sido y es historia viva en el cine. El londinense, nos demuestra una vez más de una manera terrorífica y demoledora sus dotes para rodar un film y más si se trata de Vértigo; una película llena de suspense, terror, romanticismo y pasión que llena al espectador en todo su esplendor.

James Stewart una eminencia entre los actores de su época hace un papel impecable; sin embargo, los elogios más vibrantes recaen sobre Kim Novak.

Qué espectáculo verla enloquecer tan solo para engañar y dejar en rídiculo a Scotty. Si no hubiera sido por la falsa Madeleine que acaba sucumbiendo a los encantos de Jon Ferguson (Scotty), el plan de Gavin para deshacerse de su mujer hubiera sido el crimen perfecto.

Sin lugar a dudas una de las mejores películas del maestro del suspense, una verdadera obra maestra
Adrianrom 1977
Adrianrom 1977

1.543 usuarios 593 críticas Sigue sus publicaciones

4,5
Publicada el 20 de diciembre de 2021
Buena fotografía, banda sonora enigmática, actuaciones maravillosas y trama digna de Oscar todo eso y mucho más hacen que esta película sea una obra maestras, unas escenas y unos diálogos que son impresionantes para la época y te aseguro que aunque no te gusten las pelis "viejas" está película te va a maravillar. La única pega que le pongo que no debería considerarse ni una pega, es el final que aunque es verdad que es muy bueno yo creo que no es el que me gustaría para una película de este calibre.
Otra cosa al resaltar es el increíble giro que hay en medio de la película bien sujetado con una delicadeza que casi ni lo notas pero en verdad te esta cambiando el planteamiento de toda la película.
Para muchos es la mejor de Alfred Hitchcock ( que no es mi caso), pero lo que si es sin duda una de lo mejorcito que puedes encontrar en el cine a día de hoy.
Natàlia B.
Natàlia B.

15 usuarios 17 críticas Sigue sus publicaciones

5,0
Publicada el 26 de enero de 2017
Una de las mejores obras del suspense de Hitckcock después de Psicosis. La puntuo con un cinco. En mi humilde opinión no sólo merece la estauilla de plata a la mejor dirección en el Festival internacionalde cine de San Sebastián, sinó, dos oscars por la brutal interpretación de James Stewart y de Kim Novak que interpreta un doble papel. Gran thriller psicológico y sentimental.
Tony Montana
Tony Montana

1.222 usuarios 84 críticas Sigue sus publicaciones

4,5
Publicada el 23 de mayo de 2015
Esta película es para mí una de las mejores del gran Alfred Hitchcock y esta considerada como "película de culto". El film es fascinante, manteniendo la intriga durante toda la cinta. Las interpretaciones son buenísimas, en especial la del actor James Stewart que sale en prácticamente toda la película. La música te mantiene en vilo, metiéndote todavía más dentro de ella.
Oskar C.
Oskar C.

117 usuarios 37 críticas Sigue sus publicaciones

2,5
Publicada el 18 de marzo de 2014
Cuando uno entra a valorar cualquier título de Alfred Hitchcock debe ir siempre con pies de plomo. Se ha escrito tanto y se ha criticado tanto sobre sus películas, su forma de rodar o de ver el cine, que cualquier opinión que sea contraria a la corriente natural de todos, resulta ser un ejercicio de auto estima para intentar dar una objetiva explicación de tu posición contraria al resto de los mortales. Una larga y fructífera carrera como la del maestro Hitch está jalonada por buenas películas, estupendas películas y grandes obras maestras. Entre estas últimas, siempre se ha destacado films como 'La ventana indiscreta' (1954), 'Los pájaros' (1963), 'Psicosis' (1960), 'Rebeca' (1940), 'Con la muerte en los talones' (1959), 'Recuerda' (1945) o 'Sospecha' (1941). Es obvio, son grandes e imperecederas. Pero también se ha incluido en esta terna de títulos otra película que conlleva muchas connotaciones: 'Vértigo' (1958). ¿Cuál es el problema? Que ha estado sobre valorada. Ahora es cuando me caen las tortas.

La cuarta y última colaboración entre James Stewart y Alfred Hitchcock ('La soga', 1947; 'El hombre que sabía demasiado', 1953; 'La ventana indiscreta', 1954) se convirtió en un retrato personal del propio director que usó la efigie del actor para encarnar a su alter ego en pantalla. Siempre que ha tenido oportunidad (o sin ella), el realizador ha incluido en su cine fobias y filias personales, fetiches, fantasías eróticas y traumas. Ha utilizado su cine a modo de catarsis para tratar de reflejar sus propios demonios y verlos expuestos en formato 70mm. Ya sean recuerdos de su madre (una figura que se reitera en casi todos sus títulos), la falsa culpabilidad y sobre todo sus más sórdidas y oscuras fantasías sexuales, el cine de Hitchcock es una continua muestra del alma de su creador.

Tal vez Cary Grant y James Stewart hayan sido quienes mejor han sabido trasladar la esencia del director a la pantalla. Sus obsesiones, siempre marcadas con un elemento sexual implícito en todas sus tramas, han configurado una filmografía que ha jugado al engaño, a la tensión, al thriller más directo que ha rozado el terror extremo ('Psicosis', 1960). Conocidos es por todos la pasión, por no decir tremenda debilidad, que sentía el creador de 'Marnie la ladrona' (1964) por un determinado tipo de mujer. Por mostrarla como él se la imaginaba: lejana, distante, misteriosa, posesiva y morbosa. Con Grace Kelly lo trató de plasmar (tanto dentro como fuera de la pantalla); con Tippi Hedren rayó el escándalo; con Janet Leigh otro tanto de lo mismo. Pero quizás fuera con Kim Novak (eterna Madeline por siempre) con la que dio en la diana en su intento de enseñar al mundo su más perversa imagen de la mujer, vista por su imaginación.

Usando de base la soberbia novela de Pierre Boileau y Thomas Narcejac, 'De entre los muertos', cuyo título original fue puesto en España junto al título de la película (única vez que acertamos al subtitular un film), Hitchcock se explaya en el personaje de Madeline (Kim Novak) para transmitirnos su idea de cómo es la mujer en realidad. Siempre con la pérfida sensación de descontrol por parte de ella, el hombre debe poseer la de un modo u otro. Es ella la causante de su debilidad, es ella la que se ofrece al hombre y es el hombre el que debe rebasar cualquier frontera (incluso el mundo de los muertos) para alcanzar ese sublime objetivo.

Sin duda, la película es un vehículo para el disfrute del director, disimulado de falso thriller durante su primera hora (bastante monótono y muy lejos a lo que nos tiene acostumbrados el maestro) para de un modo bastante frío y desconcertante, desvelar a medio metraje quién es el asesino y sus motivaciones, para trasladar la trama a sonde realmente le importa al realizador: a plasmar su fantasía en pantalla. La otra mitad del film, la que de verdad sobresale, es un delicioso y morboso regalo para la imaginación. Con una sublime escena entre Stewart y Novak donde la cámara les envuelve y todo se vuelve bruma, como en sus fantasías. Sólo por esa escena merece la pena verla, que encumbra el mejor momento del film con el acompañamiento musical de la fascinante e inolvidable composición que creó Bernard Herrmann para las imágenes.

El maestro, ducho y experimentado en alimentar expectativas, nos arrastra desde el primer momento a una espiral de sospechas y dudas, creando una falsa sensación de misterio que se desvanece a la hora en pos de narrar la verdadera parafilia del autor. Un envenenado canto a lo truculento, moviéndose entre sinuosas insinuaciones de lo moral y lo pasional. Justificando en cierta medida que la desazón de lo prohibido tiene su recompensa si uno abandona sus prejuicios y principios. Hitchcock aprovecha la ocasión para evadirse de su propio cine en este ejemplo de "capricho" personal que no gustó en su propio estreno. Lejos de su característico toque de cineasta que asombra y siembra dudas, aquí optó por un viaje interior a sus inquietantes fetiches. El uso de la iluminación en ciertas escenas esclarecedoras, advierte al espectador que estamos ante un peculiar juego personal del director.

Todavía quedarían en su chistera prodigios en los siguientes años ('Con la muerte en los talones', 'Psicosis', 'Los pájaros' o 'Marnie, la ladrona', pero aquí decidió tomarse unas vacaciones de su propio estilo al cortar (como un psicoanalista) por medio todas las presunciones que motivaban la primera parte del film, para adentrarse verdaderamente en el tabú que escondía la novela 'De entre los muertos', donde reside el verdadero espíritu condenado a la frustración sexual del realizador. Por eso, aunque arda en los infiernos, no suscribo 'Vértigo' como una de las grandes obras maestras de Hitchcock, sino que la catalogo como una estupenda película (en su segunda mitad) y una buena pero fallida película (en su primera parte).

Un delicado capricho fetichista del genial maestro del suspense, que acabó siendo un compendio de su particular personalidad, pero que dista mucho de sus impresionantes trabajos que sí son Obras Maestras.
cine
Un visitante
4,5
Publicada el 11 de julio de 2019
Vértigo explota por completo el potencial de Alfred Hitchcock en el cine de suspenso, dotando a la cinta de excelentes valores visuales y un guión con la más emocionante de las tramas.
Christian Martínez
Christian Martínez

1 usuario 308 críticas Sigue sus publicaciones

3,5
Publicada el 21 de agosto de 2026
Las vertiginosas trampas de los traumas.

Cuando a una película se la pinta constantemente como la obra culmen de Alfred Hitchcock, uno acude a ella esperando una catarsis. Si bien es cierto que la película me ha gustado, en el fondo de mi ser no hay una emoción intensa. Me encuentro ante una trama tan bien montada y contada a través de personajes estupendamente bien escritos, pero la historia, en su esencia, no logra cautivarme del mismo modo que Scottie (James Stewart) es cautivado por el amor de su amada.

Donde la película resulta verdaderamente incontestable es en su construcción visual y en su planificación espacial. Hay secuencias espléndidamente bien construidas. Una de las virtudes que más aprecio es el uso de los planos de larga duración, una cualidad que se pierde poco a poco en el cine moderno. No hay necesidad alguna de convertir una escena en tres; Hitchcock no apresura el montaje y eso me permite acercarme más a la escena y adentrarme en ella. No me disipo en pensamientos: sé que tengo que fijarme detenidamente en las ropas, en las decoraciones, en las personas y en los escenarios, porque sé que algo habrá ahí dentro que resulte importante.

Adicionalmente, Hitchcock sabe bien que estas persecuciones a Madeleine Elster (Kim Novak) necesitan de unos planos específicos para contextualizar los espacios y los objetos clave de la narración. Va a necesitar cerrar más de un encuadre para convertir grandes angulares en planos detalle, no solo con un fin narrativo, sino también explicativo. Eso da un margen de trabajo enorme para lograr una fotografía que amerita de sobra el valor de la producción. Es necesario resaltar los lugares, sobre todo si son bonitos a la vista, y ahí entra el sistema de color característico de estos años que logra capturar perfectamente la esencia pura de los colores y la iluminación: el technicolor. Hay planos verdaderamente preciosos, momentos en los que pausaría la película sin dudarlo para contemplar detenidamente los fotogramas y deleitarme visualmente con esa sensibilidad a la hora de capturar los términos.

Sin embargo, lo malo de la película —además de una trama que en realidad no me llama la atención— es el tratamiento del misterio. Y resulta contradictorio, porque el cómo se plantea ese suspense a través de los gestos anticipativos de los personajes ante cosas que la cámara no encuadra inmediatamente (para hacernos sentir una duda demasiado intensa durante un segundo y eclosionar en un clímax estimulante) no es suficiente para hacerme vivir esa tragedia que constantemente pesa sobre los hombros de Scottie.

Ciertamente, no me he enterado de todo desde un primer momento porque, aunque los diálogos expresen literalmente lo que trata de comunicar Hitchcock, son los giros los que me confunden una y otra vez. En parte, esa es la gracia de un giro, ¿no? Que te descoloque y te haga más preguntas que darte respuestas. A veces me funciona y a veces no. En otras películas de directores como Scorsese o Amenábar, los giros no hacen menos que sorprenderme y darme ganas de aplaudir por tan ingenioso engaño. Pero aquí, con una trama que tira de "tantos" hilos, lo menos conveniente es mentir literalmente al espectador, aunque Scottie sea la principal víctima de la función. Para mí, Hitchcock es tan sumamente bueno en el manejo del suspense que da igual el guion que le des, porque va a saber manejarlo exquisitamente desde la puesta en escena, pero la estructura del engaño en sí no termina de convencerme.

Si bien hay momentos en los que la película no me tiene en sus brazos porque no logro simpatizar del todo con Scottie (por ejemplo en su final, que me deja completamente frío), hay otros elementos que compensan estas carencias. El primero son las reflexiones que uno puede extraer: Scottie es el medio perfecto para explorar los traumas del pasado y afrontar las mentiras a través de estos traumas. Tiene vértigo y se sabe, partiendo de una previsibilidad narrativa, que en algún momento va a tener que enfrentar estos miedos. Hitchcock dice literalmente: vas a tener que controlar tus miedos porque si no te van a controlar y a manipular; tus miedos no pueden controlarte a ti, sino tú a ellos.

Claro está que no sé qué intenciones exactas tendría Hitchcock a la hora de la verdad, pero me pongo en los zapatos del director y lo pienso de tal modo. Además, ¿qué gracia tendría esa primera secuencia en los tejados si luego no fuera a tener ese tipo de paralelismo en la estructura del metraje? La tragedia en la escena de apertura es el origen del trauma y la culpa. El otro elemento clave es la banda sonora, aunque a mí personalmente no me cala; de hecho, a veces se me hace ruidosa. Se trata de un estilismo basado en una tragedia personal que pende de un amor fallido y un trauma que él sabe que no puede controlar. La banda sonora me está diciendo constantemente que no me contente mucho, que esto no puede acabar de la mejor forma. Me canso de la música porque insiste demasiado en esa tragedia y, a veces, aunque sea necesaria para la atmósfera, preferiría ver escenas completamente mudas para sentir la tensión de otra manera.

El amor está intensamente presente en la película, siendo uno de los motores emocionales principales junto a la acrofobia. Francamente, ese amorío tan fuerte que siente Scottie por dichosa mujer no me afecta ni positiva ni negativamente. No es mi relación, no estoy enamorado de nadie; solo estoy enamorado de la actuación de James Stewart, que me parece sensacional. Pueden besarse o no verse nunca más, me da exactamente igual. Al igual que tampoco me importan demasiado los hilos conductores que conectan todos los elementos argumentales, aunque reconozco que son necesarios para que haya consistencia en la película.

Al final, en términos generales, es una obra que no acaba por hacerme sentir miedo, ni tensión, ni emoción. A veces me pregunto qué va a pasar, pero no me provoca sobresaltos. En cambio, 'La ventana indiscreta' —que es la otra parte del gran debate acerca de cuál de las dos es mejor— plantea un misterio bastante más convencional, más simple por definición, pero con mucho más juego en el espacio, con interacciones más interesantes entre los personajes y con una premisa que, aunque sea mucho más básica, su manipulación me tienta a seguir viendo lo que pasa en todo momento. Aquí en 'Vértigo', una vez que acaba, ya no deseo volver a ver más. Pero en 'La ventana indiscreta' no me habría importado tener más contenido, aunque es tan sumamente buena que no necesita absolutamente nada más.

Un ejemplo perfecto de esta maestría visual es la secuencia de la persecución a la esposa de Gavin Elster (Tom Helmore). No está planteada como una constatación de acoso, sino como una investigación formal porque Madeleine puede estar poseída por un espíritu. Esto conlleva a una secuencia en la que no dejo de pensar y que va literalmente sobre ruedas: Scottie la sigue en su coche, caminando sobre las mismas huellas que ella deja. En este momento, a pesar de que aún no conozco a la esposa de Elster, sé que Hitchcock la ha construido eficazmente para proyectar una personalidad muy concreta: un aura misteriosa, dramática en su ser y tremendamente privada, a pesar de que el punto de partida de toda la persecución sea un pub, que es el lugar menos introvertido del planeta.

Existe un cuidado tremendo a la hora de construir a los personajes, y no es para menos: ¿qué importa más en una historia en la que todo gira en torno a los personajes sino los personajes mismos? Necesitan estar bien conectados entre ellos, con unas actitudes que respondan directamente a sus intereses y objetivos basados en sus pasados. Los diálogos expresan este mérito de escritura que, aunque me gusten menos que los de 'La ventana indiscreta', son absolutamente correctos por su coherencia en cuanto al contexto, las personalidades, la manipulación del misterio y el núcleo del cuento. Dentro de esta construcción, no me parece un fallo que los personajes muestren conductas éticamente cuestionables, como que Scottie se encapriche de la mujer de su propio amigo. Que cada quien tenga su código personal; de hecho, que tengan este tipo de conductas enriquece mucho más la historia y le da tridimensionalidad. Respecto al tratamiento de la figura femenina, sabiendo que tiene una película titulada 'El enemigo de las rubias', me creo perfectamente esta fijación. No obstante, en la pantalla yo lo veo más como una forma de engaño y de amorío trágico que como una cuestión de sensualidad. Creo que es el público el que resalta más esa cualidad sensual en Kim Novak que el propio director, pues la cámara no parece querer buscar nunca nada de ella en su hermosa figura, sino en su alma.
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