Tita de la Garza y Pedro Muzquiz viven un amor prohibido por las estrictas tradiciones familiares. Tita encuentra en la cocina su refugio y a través de la magia de los sabores lucha por mantener vivo su amor.
Álvaro y Carlos ingresan a un centro de menores donde deben enfrentar a una peligrosa banda mientras intentan no perder la esperanza. Con el apoyo de Saray y Mario, encuentran en la amistad una vía hacia la redención.