La serie funciona como un reboot y homenaje a la franquicia Voltron, con un tono más serio y épico sobre el equipo que debe salvar el universo. Retoma el concepto clásico de los pilotos de leones robóticos que se unen para formar a Voltron y enfrentarse a amenazas de otras galaxias.
Los Thundermans parecen una familia normal, pero todos son superhéroes, y los mellizos Phoebe y Max siguen caminos opuestos. Mientras Phoebe sueña con ser una gran heroína, Max se propone convertirse en un villano, creando divertidos conflictos familiares.