En 1814, James Keziah Delaney regresa a Londres tras años en África, transformado y con catorce diamantes robados. Hereda el negocio familiar y levanta un imperio, mientras busca venganza en una ciudad llena de enemigos.
Richard Poole, un metódico y distante policía inglés, viaja a la isla de Saint-Marie para resolver un asesinato y acaba convertido en su nuevo Inspector Jefe. A pesar de sus reticencias, deberá adaptarse al paraíso caribeño y trabajar con un equipo muy distinto a él para resolver crímenes complejos.