Pompeya, ciudad romana congelada por la devastadora erupción del Vesubio, revela rastros de riqueza y sofisticación, reflejo de un próspero centro comercial del Imperio Romano. Sin embargo, tras su fachada lujosa se oculta una realidad compleja: prosperidad y pobreza coexistían en extremos.
Gracias a recientes hallazgos, la historia de Pompeya se reinventa, mostrando un mundo lleno de contrastes donde la opulencia y las dificultades cotidianas conviven estrechamente, desafiando la imagen tradicional de la ciudad.