Durante décadas, ser azafata implicaba cumplir estrictos estándares de apariencia y comportamiento, lo que generó numerosos estereotipos sobre este oficio. Sin embargo, en una época en la que las mujeres solteras no podían realizar gestiones básicas como obtener una tarjeta de crédito, ser azafata les brindaba independencia y la oportunidad de viajar.
Con relatos de primera mano, anécdotas y un amplio archivo histórico, este documental narra la historia de mujeres que impulsaron la igualdad de género y transformaron el mundo laboral