Cincuenta años después de la llegada del hombre a la Luna, la fascinación por el espacio sigue más viva que nunca. Los avances tecnológicos han impulsado una nueva era de exploración, en la que sondas, telescopios y misiones espaciales revelan secretos del sistema solar y abren caminos hacia planetas lejanos.
Este viaje científico y humano demuestra que el deseo de descubrir lo desconocido continúa siendo infinito.