Aracy de Carvalho arriesgó su vida para salvar a cientos de judíos durante la Segunda Guerra Mundial emitiendo pasaportes secretos que les permitieron escapar de la Alemania nazi. Su historia es un ejemplo de valentía, amor y determinación, mostrando cómo una persona común puede marcar la diferencia en tiempos de horror y persecución.
Cada momento refleja su compromiso con la justicia y la humanidad, convirtiéndola en un símbolo de coraje frente a la adversidad.