La historia se sitúa tras los acontecimientos de Baldur’s Gate 3, en un mundo marcado por las consecuencias de viejas decisiones y amenazas que aún perduran. Nuevos y conocidos personajes se ven arrastrados a conflictos políticos, luchas de poder y fuerzas oscuras que ponen en peligro el equilibrio.
Aventuras, traiciones y dilemas de poder se mezclan mientras el destino de Faerûn vuelve a pender de un hilo.
