Daniela vive con su madre y su hijo en un pequeño piso en Madrid y trabaja de noches en un bar de una estación de servicios, pero un giro del destino la obliga a enfrentarse a su pasado. Mario, un inspector de policía que esta superando una crisis matrimonial vuelve de Italia para recomponer su vida, y tras un caso de un secuestro, descubre que Daniela tiene un talento único para interpretar el lenguaje.
Juntos colaboran en investigaciones donde las palabras muestran pistas ocultas, mientras surge entre ellos una atracción que complicara sus vidas personales y profesionales.