Nueve ciudadanos son elegidos para formar parte del jurado popular que tendrá que decidir el veredicto de un caso que ha conmocionado a todo el país. El acusado, un profesor que años antes había sido condenado por posesión de pornografía infantil, reconoce haber matado al padre de una de sus antiguas alumnas, aunque dice que actuó en defensa propia.
Mientras la presión mediática y social va a más, los miembros del jurado tendrán que dejar a un lado sus prejuicios y enfrentarse a un dilema moral en el que nada es lo que parece.