Con el éxito merecido de la primera temporada, era justo que decidieran hacer una nueva temporada para adaptar la secuela del videojuego original. Pero para que la serie no concluyera todavía, pensaron mejor solo adaptar una parte de The Last Of Us II y dejar el resto para continuar en otra temporada. La segunda temporada de The Last Of Us solo adapta los primeros niveles del segundo juego que van desde la nueva vida de Joel y Ellie en Jackson hasta el viaje de Ellie a Seattle.
Esta temporada solo es el inicio de la nueva vida de Ellie como alguien que empieza a evolucionar tras la muerte de Joel, siendo este evento lo más impactante de la temporada. El rescate de Ellie en la temporada anterior dejo un dilema moral sobre la decisión de Joel. El sacrificio de Ellie hubiera sido lo más lógico para poder salvar a la humanidad del apocalipsis y la decisión de Joel se volvió una cuestión sobre que tan necesario es sacrificar una vida para salvar a muchas. Joel no estaba dispuesto a hacer ese sacrificio porque ve a Ellie como su hija y se volvió un ser querido a quien no estaba dispuesto a sacrificar. La ironía es que Joel estaba pasando por lo mismo que Abraham cuando Dios le pidió que sacrificara a Isaac, pero Joel prefirió hacer lo opuesto. Al igual que en el juego, la decisión de Joel iba a tener consecuencias y es cuando Abby entra en escena para hacerle pagar el precio. Joel era consciente de las consecuencias que iba a tener que enfrentar por no dejar que Ellie fuera sacrificada y decidió aceptar pagar el precio. Esto es lo que da inicio al viaje de Ellie en su búsqueda por la venganza. Esta decisión podría ser egoísta por parte de Ellie por querer priorizar la venganza por encima de los demás, pero sus motivos son claros. Joel era la única figura paterna que Ellie tenía y ella creció sin una familia. La relación padre e hija entre Joel y Ellie se iba manifestando desde la temporada anterior y Joel se volvió la única familia que Ellie ha tenido. Dina es la única persona que le da apoyo y la acompaña en su viaje. Aun sabiendo lo peligroso que es esta misión, Dina siente afecto por Ellie y eso hace que la apoye aun si toma decisiones cuestionables. El deseo de venganza de Ellie no es diferente a la razón que llevó a Abby a asesinar a Joel. Abby tomó una decisión que haría que Ellie fuera tras ella. Si se lo piensa bien, la serie transmite algo reflexivo que justifica por qué la venganza no es buena y por qué se dice que la violencia genera más violencia. Los impulsos emocionales e irracionales son lo que terminaron provocando una reacción en cadena. Si Joel hubiera aceptado el sacrificio de Ellie y la hubiera dejado ir, la humanidad se hubiera salvado y nada de lo que ocurre después de la primera temporada hubiera ocurrido. Abby podría haber aceptado la perdida de su padre o Ellie podría haber seguido adelante. Más si Dina no le hubiera dado la información que Ellie necesitaba para empezar su búsqueda. La serie se vuelve interesante en ese punto y le da mucho más sentido al porqué es mejor aceptar la perdida de un ser querido para que no te afecte de forma demasiado negativa. La serie plantea un dilema que la hace bastante fascinante.
Esta temporada consigue cumplir la misma expectativa que la anterior y solo deja cabos sueltos para poder continuar la serie. Presentan el conflicto entre WLF y los Seraphites, pero sin dar explicación para poder profundizarlo más adelante. Se puede notar que los infectados tienen más presencia que en la temporada anterior, pero siguen el mismo ejemplo de los zombies de The Walking Dead. Los infectados son más bien un obstáculo y no la amenaza principal. Al igual que la primera temporada, la verdadera amenaza es el ser humano y es algo que aquí se mantiene. Los momentos de acción supieron equilibrar los enfrentamientos con los infectados o con los humanos. Aun con la dolorosa partida de Joel, Ellie consigue ser el corazón y alma de la historia, al igual que en el segundo juego.
Aunque se siguió cuestionando la decisión de que Bella Ramsey interpretara a Ellie, la verdad es que sigue encarnando bien al personaje y su historia de amor con Dina se siente bastante creíble. La química entre ambas se siente igual al de varios personajes de sexos opuestos en otras historias apocalípticas que han desarrollado un romance. Algo bastante curioso sobre las actrices que encarnan a Ellie y Abby es que en apariencia parece que les hubieran cambiado los roles. Se dice que Kaitlyn Dever es quien tendría que haber interpretado a Ellie desde el inicio y que Bella Ramsey tendría que haber interpretado a Abby. Aunque los fanáticos de The Last Of Us han ido manifestando un comportamiento tóxico desde que se lanzó el segundo juego, esta declaración por parte del fandom es lo único que tuvo algo de sentido. La apariencia de Kaitlyn es similar a la de Ellie en los videojuegos y es seguro que hubiera encajado con el personaje. Abby tiene características masculinas en el videojuego y como los rasgos de Bella no son muy del todo femeninos, es posible que hubiera encajado en el rol de Abby. El único inconveniente es que Bella no posee la musculatura que tiene Abby en los juegos, aunque Kaitlyn tampoco tiene ese físico. El mayor obstáculo es la estatura, pues la altura de Bella no coincide con la de Abby y la altura de Kaitlyn casi no coincide con la de Ellie. Así que el casting prefirió darles el rol que tienen actualmente en la serie, aunque puede que la productora haya tomado esta decisión solo para molestar a los fanáticos. Por lo menos, ambas actrices brindan una buena interpretación de los personajes asignados y es algo que se agradece.
Esta temporada desde luego peca de ser corta y dejar cabos sueltos solo para justificar otra temporada. Lo ideal hubiera sido que tuviera más episodios y adaptar toda la trama del segundo juego. Pero con tal de que la serie pueda continuar, les pareció más conveniente usar la fórmula de dividir la última entrega de una saga, como se hizo en Harry Potter y The Hunger Games. En parte es bueno para desarrollar más a detalle la trama con la siguiente temporada, pero deja una puerta demasiado pronto. Siete episodios terminan siendo algo corto para una temporada de esta serie. Aun así, es un buen comienzo para ver a Ellie brillar como nueva protagonista y seguir aprovechando su potencial como personaje. Mi calificación final para esta temporada es un 9/10.