Tim Burton dirigió varios episodios y produjo la serie, dando su característico estilo y gótico.
Todos los personajes de la serie tienen rasgos exagerados que son similares a los de la serie original de televisión y películas, pero adaptados a un entorno moderno y adolescente.
En la serie hay pequeños homenajes a clásicos de terror, como El Resplandor y El Exorcista, tanto en la ambientación como en algunas escenas.