Tras la huida del chef Carmy, el equipo del restaurante se queda al frente del negocio en una situación límite en la que apenas tienen dinero. Con una posible venta amenazando el futuro del local, deben organizar un servicio decisivo. Durante el proceso descubrirán que el valor del restaurante no está en la cocina, sino en las amistades de quienes se han quedado.