La serie sigue la historia del ascenso del narcotráfico en Dublín durante las décadas de los 80 y 90, que fueron unos años marcados por la violencia y la corrupción. En ella, se hace un retrato de la transformación de la ciudad, desde las calles hasta organismos oficiales, bajo el dominio de las bandas que movían la droga.
Para ello, se sigue a un grupo de varios personajes, entre los que se encuetran narcotraficantes despistados, policías corruptos y ciudadanos atrapados que intentan sobrevivir a la situación de la ciudad. Gracias al punto de vista de personajes tan variados, se muestra la compleja red de poder, traición y ambición que define la época oscura de la ciudad.