En Sanctuary, un pequeño pueblo en Reino Unido, la calma se rompe cuando la muerte accidental de un chico acaba en acusaciones de asesinato. Lo que al principio parecía una tragedia fortuita, destapa sospechas, secretos y viejas peleas entre los vecinos.
Mientras crece la tensión, la desconfianza se apodera de la comunidad y cada habitante se convierte en un posible culpable en un pueblo en el que nadie es tan inocente como aparenta.