Evie y Noa son amigos desde la universidad, y 198 semanas después, mantienen un ritual: reunirse cada viernes en el garaje para recrear escenas de grandes clásicos del cine. Pero su equilibrio se rompe cuando Noa recibe un ascenso que lo llevará a Bristol, mientras Evie sigue viviendo con su madre tras una crisis de salid mental que ha detenido su vida.
Entre películas, silencios y emociones contenidas, los dos tendrán que afrontar si lo que los une puede ser algo más sin perderse por el camino.