La serie sigue a un grupo de detectives especializados en crímenes sexuales y abuso infantil, liderados por Elliot Stabler y Olivia Benson, enfrentándose a delincuentes peligrosos. Además de los casos, muestra cómo el trabajo afecta su vida personal y revela la complejidad de cada miembro del equipo.
John Nolan deja su tranquila vida en un pueblo para perseguir su sueño de ser policía en Los Ángeles, enfrentando los desafíos del mundo criminal. Bajo la supervisión de Talia y junto a otros oficiales, debe confrontar su ética y adaptarse a las exigencias de su nuevo rol.
Cuando un caso de asesinatos en serie se estanca, el FBI recurre a la Unidad de Análisis de Conducta de Quantico, especializada en estudiar la mente de los criminales. Mientras los detectives examinan pruebas, el equipo analiza comportamientos y patrones para anticipar los próximos movimientos de los asesinos.
Morgan, una madre soltera con una mente brillante, trabaja como limpiadora en el departamento de policía y descubre errores en un caso sin resolver. Al reorganizar discretamente las pruebas, revela nuevas pistas que los investigadores habían pasado por alto.
Sylvia van Maele, una fiscal de La Haya, investiga una red de delitos financieros y evasión fiscal en las altas esferas de la sociedad holandesa. A medida que avanza, se enfrenta a poderosos individuos dispuestos a todo para ocultar sus crímenes.
Will Trent es un agente especial de Georgia que, tras un pasado difícil en el sistema de acogida, se dedica a proteger a los niños. Su meticulosidad y determinación lo convierten en el agente con la mayor tasa de casos resueltos.